NYT devela los lazos entre Higa y los gobiernos priístas; casi 3 mil mdd en contratos

Juan Armando Hinojosa Cantú, el contratista favorito de Enrique Peña Nieto, no solo ha ganado millonarios contratos durante sus administraciones como Presidente y gobernador del Estado de México, la relación entre Grupo Higa y los gobiernos priístas datan, al menos, desde hace 15 años, tiempo en el cual ha obtenido casi tres mil millones de dólares a través de 80 contratos.

En medio de la nueva crisis que enfreta el gobierno federal tras la fuga de Joaquín “El Chapo” Gúzman, The New York Times reavivó este jueves, en un reportaje firmado por Paulina Villegas y Frances Robles, el tema que más le ha costado enfrentar al gobierno federal: el conflicto de interés.

Según el rotativo norteamericano, las diferentes empresas de Hinojosa Cantú han obtenido alrededor de 2 mil 800 millones de dólares en 80 contratos celebrados con diferentes dependencias gubernamentales en los últimos años.

The NYT, sin embargo, no precisa con claridad qué cantidad corresponde a licitaciones o adjudicaciones directas ganadas por Higa en el actual gobierno federal. No obstante menciona que desde el año 2000, Hinojosa Cantú donó miles de dólares al Partido Revolucionario Institucional (PRI), con los cuales la institución pudo financiar desde estufas hasta camisas para caballero, según los datos obtenidos por solicitudes de transparencia.

Previo a la llegada del nuevo milenio, el empresario consiguió pequeños contratos de impresión de publicidad del gobierno, cuando llegó al Estado de México proveniente de Tamaulipas en 1980, en ese estado incluso, apenas se ocupaba de vender equipos de oficina como notas Post-it.

No obstante, tras los modestos contratos de impresión, la relación comercial inició bajo la administración de Arturo Montiel en el Edomex, y floreció con su “jóven y ambicioso protegido” Enrique Peña Nieto. Al ganar la Presidencia, todavía esos contratos aumentaron, incluyendo varios proyectos muy cuestionados.

Entre los más importantes se encuentan los trabajos de carretera Xochicuautla, que pretende ser la principal vía de acceso al Nuevo Aeropueroto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) y cuyo presupuesto pasó de 132 a 207 millones y dólares, alrededor de 60% más.

La construcción ha ocasionado años de manifestaciones y batallas legales con los pobladores de esa zona que han intentado defender sus más de 80 hectáreas. Situación que llegó a su fin el pasado 19 de julio, con el decreto que Peña Nieto firmó para expropiar los terrerosde uso común del pueblo de San Francisco Xochicuautla.

“Después de años de manifestaciones y batallas legales, el presidente Enrique Peña Nieto firmó este mes una orden ejecutiva que aprueba la expropiación de 38 hectáreas de lo que muchos consideran tierra sagrada. Y no es de extrañar que lo haya hecho, argumentan los pobladores. El mismo contratista que cavará a través de su tierra ha celebrado el título a la mansión de la familia del presidente, proveído una casa al secretario de Hacienda sin ningún beneficio y ha hecho miles de millones de dólares en acuerdos con el gobierno”, señala el NYT.

Además de dicho contrato, expone los 74 millones de dólares que obtuvo por la renovación del hangar presidencial; los 127 millones por la ampliación de otra carretera; y el 37% de la participación en la construcción del acueducto Monterrey, proyecto que más bien está en duda, dado que el gobernador electo, Jaime Rodríguez, desestimó llevar a cabo por la millonaria deuda que enfrenta el estado.

Ni el gobierno federal ni Grupo Higa quisieron responder a las preguntas de los reporteros, precisa el diario.

Este es el enlace del reportaje original: http://www.nytimes.com/2015/07/31/world/americas/mexican-presidents-ties-to-contractor-raise-questions.html?_r=1

ahea

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