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Gil lo leyó en su periódico Milenio: el presidente Donald Trump aseguró que no ha cambiado de parecer respecto a la construcción del muro fronterizo con México: “No dejen que los medios de comunicación falsos les digan que cambié mi postura sobre el muro. Éste va a detener el narcotráfico, la trata de personas”, Trump ha insistido en que México pagará el muro “de alguna forma”.


Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil recuerda no sin melancolía algunos momentos culminantes del tiempo en que Trump irrumpió en la vida mexicana y los presenta y representa como un rosario de desgracias nacionales.


Escena originaria


Gil intenta imaginar el momento en el cual en una oficina de Pinos (así dice Gamés) se decidió el suicidio político de Peña Nieto, perdón, la invitación del candidato Trump a México. Sentados alrededor de una mesa redonda, un grupo de asesores, especialistas en asuntos internacionales e incluso en asuntos de política interior, no pocos de ellos egresados de la Universidad Panamericana, deciden: que venga Trump. Sí, hemos tenido una gran idea.


Más información en: www.milenio.com

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