Recomendamos: No se emocione, ¡verifique!

No pasa una semana sin que algún video de esos que son demasiado buenos para ser verdad termine, efectivamente, siendo demasiado bueno para ser verdad. De hecho, esa debería ser la primera señal de alerta: si un reporte de dudosa procedencia nos emociona de más, confirma una de nuestras certezas profundas o se acomoda demasiado bien a la forma en la que vemos el mundo, seguramente algo está mal. No estoy diciendo que sea falso, solo que deberíamos verlo con sospecha.


De hecho, eso me pasó la semana pasada con este video:



Cuando terminé de verlo, literalmente alcé los brazos y hice un pequeño canto de victoria. Era la versión londinense y contemporánea de una historia inmortal. La chica del video nos había vengado a muchos: a todas las mujeres que son acosadas por cobardes que pueden escaparse de las consecuencias pisando el acelerador, a todos los que montamos bicicleta en las ciudades y tenemos que enfrentar a quienes creen que somos intrusos en sus calles, a todos los que alguna vez hemos estado frente a un matón que cree que puede hacer lo que le da la gana porque no sabemos cómo impedirlo.


Más información en: noalsilencio.co

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