Los medios militantes y sus seguidores son convenencieros frente a los casos de alto impacto que implican a personajes políticos. Entre octubre y noviembre de 2015, Proceso y Aristegui Noticias fueron más que oportunos para difundir la investigación que la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) realizó sobre los recursos otorgados por el gobierno de Peña Nieto a la asociación Juntos Podemos, donde participa Josefina Vázquez Mota; sus lectores en las redes sociales se le fueron a yugular a la excandidata presidencial del PAN y no escatimaron adjetivos.
Ahora que Vázquez Mota ha formalizado su participación en la contienda electoral en el Estado de México y que el dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador amaga con denunciar a la panista ante la PGR, la prensa militante le da oxígeno a este expediente para tenerlo siempre a mano, como parte del arsenal cibernético que estará a todo lo que da en las campañas políticas por venir.
En febrero de este año, MCCI saca una nueva investigación que involucra al jefe delegacional en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal Ávila, del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), en un presunto conflicto de interés en el otorgamiento de unos contratos de obra pública. Ni Proceso ni Aristegui Noticias le dieron tanto relieve a este caso como al de Vázquez Mota; más aún, se les atravesaron otras prioridades informativas en el camino y guardaron silencio casi absoluto.
Sólo hasta este miércoles 1 de marzo, Carmen Aristegui entrevistó a Monreal, quien se dijo víctima de una embestida por parte de MCCI y acusó (sin pruebas) que esta organización se ha gastado 40 millones de pesos en la campaña en su contra y exige que esclarezca quién los financia. Señaló con dedo flamígero a Claudio X. González como “la mano que mece la cuna” y uno de los principales patrocinadores de MCCI. Cabe apuntar que el empresario ha sido señalado frecuentemente por Andrés Manuel López Obrador como miembro de “la mafia del poder” que influye en importantes decisiones gubernamentales. Y sus medios aliados lo han secundado en ello.
Aristegui no le cuestionó a Monreal de dónde sacó sus datos y sólo de cuando en cuando acotó al delegado en su retahíla de calificativos contra MCCI, para defender el trabajo de algunos periodistas que participan en la organización como Salvador Camarena y Daniel Lizárraga, muy allegados a Carmen. Pero además, en su portal de noticias, se ha colocado un sondeo mañoso donde se pregunta a los cibernautas si piensan que Monreal incurrió en un conflicto de interés. ¿Y qué creen?, la mayoría opinó que NO.
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Este 2 de marzo, con la nueva investigación de MCCI, Proceso y Aristegui Noticias recuperaron el timing que se les fue con el asunto de Monreal. La organización sigue la pista de un correo electrónico entre dos exfuncionarios de Brasil en donde se alude a una reunión entre el expresidente mexicano Felipe Calderón con su homólogo brasileño Luis Inazio Lula da Silva para tratar una importante inversión de la empresa Odebrecht en Pemex. Como sabemos, Odebrecht ha sido señalada desde diciembre del año pasado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por el presunto pago de sobornos a funcionarios de diferentes países, entre ellos México.
Como sucedió en el caso de Vázquez Mota, Aristegui Noticias y Proceso difunden por todo lo alto este trancazo en contra del expresidente, en una coyuntura donde su esposa es mencionada como una posible candidata presidencial. Y los reactivos cibernautas seguidores de esos medios, incluidos esos que decidieron en una encuesta que Monreal es inocente, ya declararon culpable a Calderón, aun cuando esta nueva investigación no ha terminado. Si MCCI es opaca en su financiamiento o si está ahí un distinguido miembro de la mafia del poder, eso ya no importa ahora. Lo que cuenta es que este caso sirve para darle con todo al adversario y no lo van a dejar pasar.
