El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se lanzó de nueva cuenta contra el semanario Proceso, esta vez con motivo de una entrevista que publicó en su edición más reciente con el exdirector del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Gonzalo Hernández Licona, quien cuestiona la intención del Ejecutivo de desaparecer dicho organismo.
De gira en Zongolica, Veracruz, el mandatario reiteró que ya no lee Proceso desde que murió su fundador porque “se volvió muy conservadora”; cuestionó que tanto en el gobierno como en el periodismo no se entienda el sentido de los cambios que su gobierno lleva a cabo, especialmente en lo relacionado con la austeridad; advirtió que aun cuando le manden recomendaciones desde la ONU, seguirá con la “transformación” del país y por lo tanto, hará los señalamientos hacia quienes quieren que las cosas sigan igual.
“Ni un paso atrás, aunque vengan recomendaciones de la ONU para que no digamos que Proceso es una revista conservadora, vamos a seguirlo diciendo, el que no contribuya a la transformación de México, el que está a favor del inmovilismo, de mantener el statu quo, es conservador, se dedique a la política o se dedique al periodismo, vamos a seguir hablando de estos temas”, señaló.
López Obrador aprovechó la ocasión para arremeter contra el Coneval y asegurar que aun cuando fue un organismo que se creó para medir la pobreza, desconoce lo que ocurre en las comunidades y en éstas casi nadie sabe de su existencia o de su función; sostuvo que es parte de un entramado de los gobiernos neoliberales para la simulación y que resulta muy oneroso para el gobierno.
“Bueno, pues crearon este organismo para medir la pobreza en México. Y como todos los organismos que fueron creando para simular que atendían la pobreza, organismos para la transparencia, organismos anticorrupción, todos los organismos con oficinas, funcionarios bien pagados, oficinas lujosas, rentadas; este Coneval, un edificio moderno, no conocen ni siquiera las comunidades, bueno, tan es así que las comunidades no los conocen a ellos”, señaló.
Asimismo, fustigó a su exdirector, Gonzalo Hernández, a quien acusó de ganar 200 mil pesos mensuales y permanecer más de 13 años en su cargo; rechazó la declaración que éste hizo a Proceso en el sentido de que con la desaparición del Coneval el mandatario estaría faltando a su compromiso de atender a los más pobres; el presidente replicó que nunca antes en la historia del país se les ha dado tanto como en su gobierno. Puntualizó que lo que sucede es que los conservadores están molestos porque se acabaron sus privilegios.
“Claro que caló hondo, porque fueron 36 años de esa política y ahora que se dan los cambios pensaban que iba a ser por encimita, nada más maquillaje, que iba a ser nada más lo superficial, que iba a ser simulación, más de lo mismo, pues no. No, es cambio de gobierno, es cambio de régimen, es la cuarta transformación de la vida pública del país- dice el señor director o el que era director, le dice a Proceso, que yo ya abandoné mi compromiso de atender a los pobres. Claro que no. Le puedo demostrar que ahora los pobres están recibiendo más apoyo que nunca en la historia de México, más ayuda, más beneficios, se lo puedo probar”, sentenció.

