Tras las nuevas amenazas del fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, de derogar políticas pro inmigrantes y quitar fondos federales a las ciudades “santuario”, el procurador general de Nueva York, Eric Schneiderman, afirmó que el gobierno de Donald Trump carece de autoridad constitucional para recortar los apoyos económicos a las jurisdicciones que se nieguen a detener y deportar a indocumentados.
En un comunicado, Schneiderman indicó que a pesar de las declaraciones de Sessions, los gobiernos estatales y locales, así como la policía, "tienen facultades bajo la Constitución para decidir no cumplir las leyes de inmigración".
"El presidente Trump carece de la autoridad constitucional para cortar los fondos a los estados y ciudades simplemente porque han actuado legalmente para proteger a las familias inmigrantes", reiteró.
Asimismo, el procurador aseguró que su oficina continuará apoyando a los gobiernos locales para que tengan las herramientas que necesitan para proteger legalmente a sus comunidades inmigrantes. "No dejaremos de luchar para derrotar a las políticas de inmigración anti-estadunidenses del presidente Trump".
Sessions, por otra parte, prometió el pasado lunes abolir las recientes políticas creadas para proteger de la deportación a los indocumentados y recortar los fondos federales si se resisten a colaborar con el gobierno. Pues según él, "estas políticas no pueden continuar. Hacen que nuestra nación sea menos segura al devolver a los criminales a la calle”.
Por ello, el fiscal general anunció que los estados que busquen subvenciones del Departamento de Justicia tendrán que demostrar que persiguen a los extranjeros que han cometido crímenes o han entrado al país de manera ilegal.
Durante su intervención, Sessions citó un informe del Departamento de Seguridad Nacional, que indica que en una semana (no determinada) hubo más de 200 instancias que se negaron a "honrar las solicitudes de detención de ICE (policía migratoria) de personas acusadas de serios crímenes, como tráfico de drogas, ofensas contra menores de edad, violaciones e incluso asesinatos”.
Pero, el líder del senado de California, Kevin de León, difiere con dicho informe y aseguró que los datos reales muestran que los “condados santuario no sólo son más seguros que las jurisdicciones comparables no-santuario, sino que también están mejor económicamente”, esto tras calificar de chantaje la declaración del fiscal general de EU.
"En lugar de hacernos más seguros, la administración del presidente Donald Trump está propagando el miedo y promoviendo un chivo expiatorio basado en la raza de la persona”, denunció.
(Con información de Notimex)
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