Luego de que este martes el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, promulgara la reforma USA Freedom Act, que limita el alcance de la vigilancia de su agencia de seguridad, la NSA, Edward Snowden, el exagente responsable de difundir el espionaje masivo de dicha dependencia, aplaudió la medida que también fue aprobada por el Congreso estadounidense.
Snowden hizo público en 2013 las tareas de vigilancia que realizaba la NSA con base en la Patriot Act, enmienda redactada tras los ataques del 11 de septiembre y que buscaba proteger a los estadounidenses de futuros ataques terroristas.
El exagente, actualmente refugiado en Rusia, denunció que so pretexto de esta ley, la NSA espió las conversaciones telefónicas de prácticamente todo el mundo, incluidas las que realizaron políticos de diferentes nacionalidades.
“La actividad reciente en el Congreso es bastante extraordinaria. Por primera vez desde los años setenta se estrechan los privilegios y la autoridad de los que disfrutan las comunidades de inteligencia, más que una expansión. Esto apenas es el principio de la reforma”, expuso Snowden en una entrevista para The Guardian, en sintonía con el posicionamiento de ACLU, organización que defiende los derechos civiles, la cual consideró la medida como “la ley de reforma de la vigilancia más importante desde 1978”.
Kirk Wiebe, exagente de la NSA que antes que Snowden comenzó a filtrar parte del programa de vigilancia masiva de los EU, indicó, en entrevista para El País, que la medida es más una “victoria psicológica que real”.
“La USA Freedom Act es una ley creada para lograr que el pueblo americano y el mundo crean que el gobierno de EU ha hecho algo significativo para frenar a la NSA y la Oficina Federal de Investigaciones, todas las agencias gubernamentales que usan estos datos”, declaró Wiebe, quien señaló que la NSA mantiene activa una herramienta, con la orden ejecutiva 12333, que le permite mantener una vigilancia digital global.
En contraste, articulistas de The Wall Street Journal consideran que la reforma, y las revelaciones de Snowden, ponen en peligro a los estadounidenses, especialmente frente a posibles ataques del grupo radical islámico conocido como ISIS.
Esta posición ha sido una constante tras difundir el programa de espionaje de la NSA. Por ejemplo, Michael Morell, exdirector en funciones de la CIA, sostiene en su libro The great war of our time que “los americanos pueden acabar muriendo a manos de terroristas debido a las acciones de Snowden”.
La nueva reforma fue aprobada por el Congreso con 67 votos a favor, en contraste con el único senador que votó en contra de la Patriot Act en 2001.
John Earnest, portavoz de Obama, aclaró que la nueva medida no significa que EU va a retirar los cargos en contra de Snowden o que ya no reconozca sus acciones como delitos graves.
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