La Cruz Roja Internacional decidió suspender temporalmente sus actividades en Afganistán, luego de que el miércoles fueran asesinados seis de sus empleados durante un ataque armado en la provincia de Jowzjan, al norte del país.
Thomas Glass, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC por sus siglas en inglés), calificó el atentado como el peor incidente para la institución en los 16 años de labor en Afganistán, no obstante descartó la posibilidad de dejar el país, aunque anunció que buscará dialogar con las partes en conflictos a fin de que evaluar las condiciones de seguridad para su personal.
El Talibán se ha deslindado de este atentado y hasta el momento ningún grupo se ha atribuido la autoría, aunque el jefe provincial de la policía Rahmatullah Turkistani, presume que fue perpetrado por combatientes del grupo Estado Islámico. Asimismo, funcionarios del gobierno afgano informaron sobre ataques con drones de la OTAN donde murieron 11 presuntos extremistas y dos comandantes policiacos.
(Con información de AP)
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