Dicen que Ricardo Anaya prometió, quizá más de lo que puede cumplir, a Josefina Vázquez Mota para que aceptara meterse a la guerra electoral por el Estado de México. Pelea a cuchillo limpio, adelantan observadores. En el PRI, el brusco (de casta le viene al galgo oaxaqueño) arribo de José Murat a la CNOP presagia el tipo de operación que veremos.
Vázquez Mota se inscribió el fin de semana como precandidata, primera simulación planchada por Anaya Cortés para cubrir unas formas que nadie cree. Una vez ungida candidata (olvidando aquello de “unidad”), la contienda por el último bastión sicológico del priismo comenzará con pronósticos de tercios.
Las encuestas, en las que nadie cree excepto cuando le son favorables, pintan escenarios entre PAN y Morena, Morena y PAN a la cabeza y PRI en tercero. Otras ponen a Alfredo del Mazo arriba, a la Delfina de AMLO en segundo y a Josefina después. No falta quien juega a que esta tercia de opciones es una reedición de la elección presidencial de 2012: AMLO (Delfina) vs. EPN (Del Mazo) vs. Josefina (Josefina).
Josefina Vázquez Mota (tercer lugar en 2012) la hizo de emoción. Muchos factores pesaron en su decisión. El dinero trasladado desde el gobierno a su fundación, Juntos Podemos, para mexicanos en Estados Unidos, es tema que momentáneamente se ha enfriado, pero sobre el cual hay auditorías vivas todavía en la Auditoría Superior de la Federación.
Una senaduría como red de protección en caso de caer, es otro tema, igual que contener apetitos y frustraciones de Ulises Ramírez y José Luis Durán toda vez tentáculos de Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle que saben que la postulación de Vázquez Mota, en caso de éxito, es un punto de oro para Ricardo Anaya para hacerse candidato presidencial.
Muchos factores internos en una sola decisión. Y externos también. Quienes creen que Delfina Gómez-AMLO puede ganar, miran que la nominación de Vázquez Mota favorece a Alfredo del Mazo al dividir el voto anti-PRI. La idea más radical apunta a ceder, concertadamente, el bastión choricero con tal de frenar el avance moreno, que a lo mejor juntos pueden.
500 mil millones de dólares. Es el valor de los intercambios de bienes, servicios e insumos que anualmente corren entre Estados Unidos y México bajo el paraguas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Luis Videgaray, canciller mexicano, enfatizó en entrevista con periodistas alemanes en el valor económico del TLCAN y el impacto social que para Estados Unidos representan 6 millones de empleos vinculados al acuerdo comercial.
La renegociación del TLCAN con Estados Unidos comenzará a mediados de año, “sobre el mes de junio”, cuando se tengan las condiciones, dijo el secretario de Relaciones Exteriores. Confirmó que las consultas internas con los sectores productivos, el Poder Legislativo, e instancias federales y estatales ya comenzaron.
Este artículo fue publicado en La Razón el 21 de febrero de 2017, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.
