La Casa Blanca sugirió el pasado martes que dará marcha atrás a las normativas emitidas por el expresidente Barack Obama, las cuales dictan que todos los distritos escolares de Estados Unidos deben permitir a los niños y jóvenes transexuales usar los baños de acuerdo al género con el que se identifiquen y no al de su nacimiento, así como participar en actividades deportivas escolares según el género con el que se identifiquen.
La iniciativa, no obstante, fue rechazada por una docena de estados republicanos que acudieron a la justicia contra la administración central. Asimismo, el anuncio alarmó a grupos LGBT en el país, los cuales pidieron al nuevo mandatario a mantener las instrucciones de Obama en esta materia.
El pasado martes, el portavoz de la casa Blanca, Sean Spicer, anunció que el gobierno trabaja en la redacción de nuevas directivas para las personas transgénero. "Es un tema del que se ocupan los departamentos de Justicia y educación", declaró.
Sin dar más detalles sobre las próximas medidas, Spicer advirtió que los estados son los que deben decidir sobre ese tipo de asuntos, no el gobierno federal. “Creo que todo lo que se debe hacer es examinar el punto de vista del presidente de hace tiempo, porque no es un asunto en el que el gobierno federal deba intervenir, sino uno de derechos que compete a los estados”.
(Con información de AP)
cdr

