Los supuestos vínculos entre el gabinete presidencial de Donald Trump con funcionarios y espías rusos logró la noche del pasado miércoles abrir un nuevo capítulo, esto tras una publicación del diario The Washington Post que señala al actual fiscal general de EU, Jeff Sessions, de sostener el año pasado dos reuniones con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak.
Vale recordar que por estas mismas acusaciones, el ex asesor de seguridad nacional Mike Flynn renunció.
Y es que Kislyak es considerado por la Casa Blanca como uno de los mejores espías de Rusia y reclutadores de espías en EU, de acuerdo con funcionarios de alto rango del gobierno estadounidense que cita CNN.

Entonces, The Washington Post informó que Sessions se reunió dos veces en plena época electoral con el embajador ruso y éste no lo reveló ni al equipo ni en sus audiencias de confirmación, en cambio dijo que no tenía conocimiento de los contactos entre allegados de Trump y los rusos.
Los encuentros tuvieron lugar en julio de 2016, durante la Convención Republicana, y en septiembre de ese mismo año, en su oficina del Comité de Servicios Armados del Senado.
No obstante, Sessions negó enfáticamente dichos lazos: "Nunca me reuní con ningún funcionario ruso para discutir temas de la campaña. No tengo idea a qué se refiere esta acusación. Es falso".
Esta mañana, legisladores demócratas pidieron la renuncia del secretario de Justicia, según reporta la prensa local. Pero la Casa Blanca aún no se ha manifestado ante esta solicitud.
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