La compañía de entretenimiento Disney, actual propietaria de Lucasfilm y de la serie de películas de Star Wars, contrató una póliza de seguros por 47.7 millones de euros para Carrie Fisher, a fin de asegurar la participación de la actriz en los próximos tres filmes de la saga según el sitio web “Insurance Insider”.
Pero tras el fallecimiento de la actriz, acaecido el pasado 27 de diciembre, se prevé que Disney cobre el pago más cuantioso de la historia por una situación de esta naturaleza.
Fisher había concluido el rodaje de sus escenas en el Episodio VIII, cuyo estreno está previsto para diciembre de 2017, pero no en la siguiente película. Ante ello se ha manejado la posibilidad de dar continuidad de su personaje a través del CGI, un método recurrido en “Rogue One: una historia de Star Wars”, mediante el cual se aseguró la participación de Peter Cushing, fallecido desde 1994.
Star Wars no es la única saga de Hollywood que ha perdido a uno de sus protagonistas cuando todavía no se concluía el rodaje. Philip Seymour Hoffman, quien participó en Los juegos del hambre: Sinsajo – parte 1, falleció en 2014 antes de que se estrenara la segunda parte. Sin embargo, ya había rodado la mayoría de escenas.
(Con información de El País)

