Debido a que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) cometió errores en la designación de los visitadores, el organismo no ha podido emitir medidas cautelares. Tres de los seis que habían sido nombrados no cumplían con los requisitos del cargo, y los restantes no lo han asumido.
Así, reporta Reforma, desde el 16 de enero ninguna de las seis visitadurías del organismo tiene titular o encargado de despacho, que es la figura encargada de prevenir las violaciones a los derechos humanos.
Tres de los visitadores nombrados por la titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra (cuyo nombramiento estuvo envuelto en la polémica), no cumplían los requisitos de ley. Según la información curricular que presentó la propia Comisión a finales del año pasado, José Martínez Cruz, el director general de la Primera Visitaduría, no terminó su carrera en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, mientras que Carlos Fazio, de la Segunda Visitaduría, es periodista con posgrado en Derechos Humanos y especializado en temas como el Ejército y la Marina, mientras que Édgar Sánchez Ramírez presenta una trayectoria eminentemente política en la que lo más destacado es que fue coordinador de la campaña presidencial de Rosario Ibarra de Piedra en 1982.
Según la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, los requisitos para ser designado Visitador General son los siguientes: “I.- Ser ciudadano mexicano en pleno ejercicio de sus derechos; II.- Ser mayor de treinta años de edad, el día de su nombramiento; III.- Tener título de Licenciado en Derecho expedido legalmente, y tener tres años de ejercicio profesional cuando menos; III Bis.- Contar con experiencia mínima de tres años en materia de derechos humanos, y IV.- Ser de reconocida buena fama”.
Como ha ocurrido en otros casos en esta administración, se busca cambiar o eliminar requisitos para ocupar cargos públicos. Así, recientemente el senador Martí Batres presentó una iniciativa de reforma a los artículos 9, 23 y 24 de la Ley de la CNDH para eliminar el requisito de la licenciatura en Derecho para ser visitador, lo que la parece “una barrera elitista”, para que, según ha dicho, prevalezca la experiencia práctica en la defensa y promoción de los derechos humanos sobre los títulos académicos.
Batres ha comentado que la mayoría de los defensores de derechos humanos del país no cuenta con títulos y acreditaciones académicas.
Las otras personas nombradas por la ombudsperson fueron Hilda Téllez Lino, Joaquín Aguilar Méndez (cuya designación fue revocada) y Elizabeth Lara Rodríguez, en las tercera, cuarto y quinta Visitadurías, respectivamente.
Según el comunicado oficial de las designaciones de los nuevos visitadores, dado a conocer el 17 de diciembre, en sus designaciones Piedra Ibarra “ha determinado sus primeras designaciones obedeciendo a un esquema que, respetando la normatividad actual de la Comisión, complementa la experiencia jurídica y las vivencias del trabajo directo con las víctimas -incluso algunos de ellos víctimas también- que contribuirán a fortalecer a la Defensoría del Pueblo, y dar un paso más en la dirección de ampliar la representatividad, la funcionalidad y la independencia de este organismo constitucional autónomo”.
El propio comunicado informaba que los nuevos visitadores entrarían en funciones a partir del 1 de enero de 2020.
Ninguno de los designados en las Visitadurías ha asumido el cargo. Entre el 15 de diciembre y el 15 de enero de este año los anteriores titulares dejaron sus puestos.

