El yerno de Donald Trump, Jared Kushner, será desde el 20 de enero el alto consejero de la Casa Blanca, esto a pesar de una ley que prohíbe a cualquier funcionario público de Estados Unidos promover a parientes "a una posición civil en la entidad en que está sirviendo".
Pero fue el propio Trump (conociendo la ley anti-nepotisto) quien confirmó la pasada tarde del lunes el nombramiento de Kushner, casado con su hija Ivanka desde 2009.
"Jared ha sido un activo tremendo y un asesor de confianza durante la campaña y la transición y estoy orgulloso de tenerlo en una función clave de liderazgo en mi administración", dijo el nuevo mandatario en un comunicado de prensa.
Este era un escenario que ya se especulaba desde antes de ganar los comicios.

La decisión ha sido respalda por el equipo de Trump que rechaza la legitimidad de dicha norma en este caso y argumenta se refiere a "agencias" gubernamentales, más no a cargos en la Casa Blanca. Sin embargo, la decisión final correrá por cuenta del Congreso Nacional.
En tanto, miembros demócratas del comité judicial de la Cámara de Representantes solicitaron al Departamento de Justicia y a la Oficina de Ética Gubernamental "revisar las preocupaciones de nepotismo y conflictos de interés" que surgen del nombramiento de Kushner.
La noticia surge un día antes de la conferencia de prensa del próximo miércoles, en la que se espera que Trump explique cómo planea manejar los potenciales conflictos de interés de su empresa cuando asuma en 10 días las riendas del país.
(Con información de BBC y CNN)
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