Las automotrices alemanas Audi y BMW no se van de México. A pesar de las amenazas del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha prometido en más de una ocasión aumentar impuestos a los vehículos importados desde el país azteca, los directivos de dichas compañías afirmaron el pasado lunes que mantendrán sus inversiones en el país.

El presidente de Audi Norteamérica, Scott Keogh, recordó, durante el Auto Show de Detroit, que en septiembre inauguraron en Puebla una moderna planta que produce a escala mundial y que “no podríamos cerrar, porque desde ahí abastecemos a Canadá, EU, Sudamérica, Europa y África”.
Keogh, también dijo que no ha tenido ningún acercamiento con la nueva administración: “Esperamos hacerlo después del 20 de enero”, fecha en que el magnate asumirá el cargo.

Asimismo, BMW reafirmó sus planes de inversión en México: “La nueva planta de San Luis Potosí es parte de nuestra red global de producción. Desde allí vamos a exportar a todo el mundo”, indicó Ludwigh Willisch, presidente de BMW Norteamérica, durante su participación en el mismo evento.
Los intereses de BMW en México son grandes, pues además de la nueva planta tiene una base de 64 proveedores que abastecen otra fábrica en Carolina del Sur.
“Vamos a ver qué pasa. Ahora mismo nada ha cambiado”, agregó Willisch.
(Con información de Expansión)
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