Prensa británica cuestiona creación de órgano que regula litigios particulares

Los principales periódicos de Reino Unido, entre ellos The Guardian y The Financial Times se han unido para exigir la derogación de una ley que podría comprometer la libertad de prensa, al influir en la construcción de la agenda informativa, según critican estos medios.


La legislación británica (en su Sección 40) habla de crear un órgano regulador capaz de mediar entre la prensa y sus demandantes. En este sentido, cualquier persona que considere vulnerado su honor, intimidad o simplemente sienta que la información publicada acerca de sus acciones no es veraz, podrá demandar al medio en cuestión sin acudir a los tribunales.


"La sección 40 animará una avalancha de quejas por parte de las personas que desean impedir la publicación de una historia sobre ellos o para castigarnos por algún contenido pasado”, declaró Martin Trepte, editor del diario Maidenhead Advertiser.


Según The Guardian, esta medida dañará el periodismo de investigación: “Disuadiría a los periódicos de perseguir historias potencialmente peligrosas”. Mientras que The Financial Times alega que va en contra de la libertad de prensa, al deber pensar “dos veces lo que se difunde”.


Asimismo, la empresa de medios Associated Newspapers, se manifestó en contra de la iniciativa: "Es sorprendente que en una democracia del siglo XXI, el gobierno esté considerando la implementación de una legislación injusta".


En tanto, los impulsores de esta medida aseguran que se disminuirán los costes procesales que impedían que un particular sin recursos económicos se enfrentaran a un gran grupo de comunicación a la vez que se agilizarían las resoluciones para evitar que los procesos se extiendan durante meses o incluso años.


No obstante, habrá que esperar a conocer la resolución final, pues aún no hay un documento donde conste cómo se aplicará dicha legislación ni para la prensa ni para los demandantes, a fin de que ninguna de las partes salga afectada. Por ahora, la secretaría de Cultura de Reino Unido deberá decidir en las próximas semanas el futuro de la Sección 40.


La propuesta surge tras el escándalo que suscitó el hackeo de celulares en 2011, en el cual famosos, víctimas de asesinatos e incluso familiares de soldados fallecidos en la Guerra de Irak fueron espiados y las conversaciones difundidas en el diario sensacionalista News of the World.


(Con información de The Guardian, The Financial Times y El Mundo)


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