Miguel Mancera vetó el pretendido impuesto extra a la venta de departamentos cuyos alrededores sean remozados por la CDMX. Hizo lo que se espera del único aspirante presidencial que puede captar los votos de la extendida clase media que ya rechaza a la clase política tradicional.
Había sido mal timing de la ALDF, los diputados manceristas incluidos, aprobar el martes con 32 votos a favor, cero en contra y 16 abstenciones que la captación de plusvalías por la venta de inmuebles se destinara a “sufragar los costos del desarrollo urbano y al mejoramiento del espacio público”.
Era de esperar que Miguel Mancera se opusiera a una medida que no va de ninguna manera con su talante de político moderno y liberal, cercano a la izquierda de corte socialdemócrata y a las capas de la sociedad que no están casadas con ninguna ideología.
Esos votantes potenciales lo que esperan de su aspirante favorito a la Presidencia es que esté en contra de que un gobierno se apodere de los incrementos al valor del suelo, porque ello equivaldría a permitir una intervención del gobierno en el derecho a la propiedad privada.
Por eso no importa que los diputados de la Asamblea Legislativa, como la priista Dunia Ludlow, hayan generado confusión al enredarse más que una madeja tratando de explicar que la “captación de plusvalía” ya existe y la nueva ley permite que se genere más plusvalía.
O que la secretaria de Gobierno, Patricia Mercado, le haya dicho a Adela Micha que “la idea es que esa plusvalía que tú ganes, que si valía cinco pesos y ahora vale 15, es que no te lleves los diez sin darle algo a la ciudad, porque la ciudad necesita más dinero, se nos está yendo el agua, hay muchas fugas”.
Aquí lo importante es lo que diga Miguel Mancera y ya pidió a la ALDF modificar el artículo 94 de la Ley de Vivienda, en la cual se consideró el cobro de un impuesto extra a departamentos y casas, así como a la Constituyente eliminar el párrafo que generó polémica sobre la plusvalía.
“Cualquier impuesto que fuera nuevo y que llegara a la oficina del Jefe de Gobierno sería automáticamente vetado. Yo entiendo que esta ley primero no tiene que ser una ley de cobro, es una ley que regula la vivienda”, precisó ayer Miguel Mancera.
Nada lo ayudaba el desaguisado de la ALDF en el momento en que estabilizó sus índices de calificación popular, cuando en sólo ocho meses su aprobación mejoró seis puntos y mientras da a conocer en todo el país los programas exitosos de la capital que se pueden aplicar en otros estados.
Pero ya vetó la ley.
