Tras la jornada electoral en Coahuila e Hidalgo, donde el abstencionismo superó el 50%, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se proclamó ganador al obtener “carro completo” en las diputaciones de Coahuila y la mayoría de los ayuntamientos en Hidalgo. Sin embargo, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) desconoció los resultados electorales, al alegar que hubo fraude, “compra de votos”, intimidación a los votantes, falsificación de actas, entre otras irregularidades. Por su parte, el PAN quedó en un lejano tercer lugar y el resto de los partidos obtuvo una votación menor al 5% en Coahuila, mientras que en Hidalgo, redujeron las alcaldías conquistadas en comicios anteriores.
En Coahuila, al computarse el 100% de las actas, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) indica que el PRI aventaja en los 16 distritos de mayoría relativa para renovar el congreso local. El resto de los partidos no ganó ningún distrito. Con una participación electoral de apenas 39.38%, el tricolor obtuvo 49.31% de la votación recibida; Morena quedó en segundo sitio con 19.34% y el PAN en tercero al conseguir apenas 9% de los votos. Los partidos PRD, PVEM, PT y Movimiento Ciudadano quedaron por debajo del 3% de la votación al igual que los partidos locales que contendieron.
Aun cuando los resultados se oficializarán hasta el próximo miércoles, una vez que concluya el conteo distrital, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, celebró el “carro completo” para su partido al asegurar que éste sabe gobernar y dar resultados. En el mismo tenor se pronunció el dirigente estatal de dicho instituto político, Rodrigo Fuentes Ávila, reporta Expansión.
Por su parte, el líder nacional de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar desconoció los resultados y aseguró que su partido mantiene una disputa cerrada con el PRI en al menos nueve distritos, entre ellos, Piedras Negras, Acuña y los seis de La Laguna. Asimismo, acusó que hubo “voto del miedo”, inducido por el gobierno del estado.

Por lo que respecta a Hidalgo, donde se renovaron 84 ayuntamientos, con el 100% por ciento de las actas computadas, el programa alterno de resultados preliminares, indica que hubo un participación de 48.96%. El PRI lleva la delantera en 32 alcaldías, incluyendo Pachuca, Mineral de Reforma y Tepehuacán de Guerrero. Morena, en solitario va adelante en Tizayuca, Tenango de Doria y Nopala, entre otros. Mientras tanto, en coalición aventaja en Actopan, Tulancingo y Progreso de Obregón, entre otros.
Por su parte el PRD en solitario obtuvo la victoria en siete ayuntamientos, entre ellos Mineral del Chico, Jaltocan y Juárez Hidalgo. En coalición con el PAN ganó Tula, Zimapán y Nicolás de las Flores entre otras alcaldías. El PAN en solitario obtuvo cinco ayuntamientos entre los que destacan Huasca y Tezontepec de Aldama.
Encuentro Social también ganó cinco alcaldías, entre ellas Tianguistengo y Acatlán y otro tanto obtuvo Nueva Alianza, al ganar en Huejutla y Atlapexco y otras tres presidencias municipales. El PT ganó en Ixmiquilpan y tres ayuntamientos más, mientras que el PVEM lleva la ventaja en Huichapan, y dos alcaldías más.
Movimiento Ciudadano ganó en Tlahuelilpan y dos ayuntamientos más. A su vez, el partido local Podemos ganó tres alcaldías, entre ellas Atotonilco el Grande. Y por último, Tecozautla fue el único ayuntamiento donde ganó un candidato independiente en la persona de Joel Elías Paso.
En Hidalgo, también Morena desconoció los resultados y asegura que mantiene una contienda cerrada con el PRI en varias alcaldías, por lo que exigió al PRI no adelantarse. Al igual que en Coahuila, denunció “compra de votos” y acarreo de votantes, por lo que anunció que presentará las denuncias correspondientes ante la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (FEDE).
Tras los comicios de este domingo, el dirigente del PAN, Marko Cortés, reconoció los malos resultados para su partido, sin embargo, consideró que el proceso estuvo marcado por el abstencionismo, el gasto electoral disfrazado de política social y el miedo por la pandemia de coronavirus.
Al ser cuestionado sobre el tema en su conferencia de prensa, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, evitó pronunciarse sobre los resultados electorales y señaló que lo único importante para su gobierno es que la gente participe y que las elecciones sean limpias, sin fraudes, independientemente de quien gane. Recordó que, a diferencia del pasado, los delitos electorales ya se castigan penalmente.
“Lo que nosotros tenemos que procurar es que la elección, las elecciones sean limpias, sean libres, que no haya compra de votos, que no haya acarreos, que no haya relleno de urnas, que no haya falsificación de actas y que se entienda que ahora ya es delito electoral el fraude y que quien comete un fraude no tiene derecho a fianza porque ya se considera un delito grave. Entonces, hay que esperar a ver qué resuelven las autoridades. Yo me entero de las elecciones de ayer por la información oficial, es decir, a través de lo que dicen los órganos electorales y por los medios de información, quiero hacerlo así, no quiero estar monitoreando, como era antes, desde la campaña cómo están los partidos, no me corresponde”, señaló.
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