Recesión causada por COVID-19 aumenta el riesgo de ser víctima de trata: ONU

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) informó que la pandemia por COVID-19 es un condicionante para el aumento de la trata de personas, ya que “los altos índices de desempleo han dejado a los buscadores de empleo vulnerables ante los traficantes”.

Al presentar el informe bianual Reporte Global sobre Trata de Personas 2020, la UNODC señaló que en 2018 hubo aproximadamente 50 mil personas víctimas de trata en 148 países, aunque se trata de un estimado, ya que numerosos casos no se conocen.

Alrededor de 50% de las víctimas sufrieron explotación sexual, 38% trabajo forzado, 6% se involucra en una actividad criminal y 1% fue usado para mendigar para otros.

“Dentro de algunas consideraciones especiales en el reporte, se menciona el deterioro socioeconómico causado por la pandemia del COVID-19, el incremento de los casos de trabajo forzado en el mundo y del uso del internet para captar víctimas y también para explotarlas”, informó la oficina.

En comunicado de prensa en la web oficial de la UNODC, se señala que para el reporte se “estudiaron alrededor de 500 decisiones judiciales de 71 países, que aportó información de aproximadamente 3000 víctimas y más de 1500 tratantes. En total, para el reporte se analizó información de 50000 víctimas”.

A su vez, en el interior del documento, señala:

El reporte llega en un momento cuando el sufrimiento global incrementado las vulnerabilidades ante la trata. Por primera vez en décadas se espera que la pobreza extrema se eleve, con la continua crisis de COVID-19 arrojando una larga sombra sobre nuestras economías y sociedades. Con muchos más millones de mujeres, hombres y niños en cada parte del mundo fuera de la escuela, sin trabajo, sin asistencia social y enfrentando perspectivas disminuidas, se requieren urgentemente acciones dirigidas a impedir que crímenes tales como el tráfico de personas se añadan a las consecuencias de la pandemia.

El organismo informa que alrededor de 30% de las víctimas de trata de personas son menores de edad y que en la mayoría de los casos, la finalidad de la trata es la explotación sexual, pero también se han multiplicado los casos de trabajo forzado y la mendicidad ajena. La cantidad de niños varones víctimas de este delito se ha quintuplicado en los últimos 15 años aunque la mayor parte de las víctimas siguen siendo mujeres y niñas.

El extenso reporte presenta “el panorama mundial de las tendencias y corrientes más recientes de la trata, así como análisis regionales y perfiles detallados de los países”.

Se ha identificado que 62% de los tratantes son varones y 38% son mujeres.

En el periodo analizado “se registra un incremento en casos identificados con la finalidad de trabajo forzado y algunas otras formas de explotación, como la mendicidad ajena”. Estos dos últimos rubros crecieron de 34 a 38% de 2018 a 2020.

El riesgo de captación para trabajo forzado se ha visto incrementado por la recesión derivada de la pandemia, puesto que la carencia económica es uno de los principales factores de riesgo que aprovechan los tratantes para captar a las víctimas.

Los traficantes eligen víctimas que sufren marginación o circunstancias difíciles. Migrantes indocumentados y personas que tienen desesperada necesidad de empleo son también vulnerales, particularmente al tráfico para trabajo forzado.

Otros factores de vulnerabilidad son los conflictos al interior de la familia y la condición migratoria irregular.

“Los sectores en donde mayor ocurrencia de casos de trabajo forzado identificados son el trabajo doméstico, el sector de la construcción, los sectores de economías rurales como la agricultura, economías extractivas como la minería, el sector textil y los trabajos informales”.

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