Una auditoría interna de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) reveló este lunes que el gobierno de Estados Unidos (EU) expidió por error la ciudadanía a más 850 inmigrantes que tenían órdenes de deportación pendientes de países de “preocupación” para la seguridad nacional o con altos índices de fraude migratorio.
“Los inmigrantes utilizaban distintos nombres o fechas de nacimiento para solicitar la nacionalidad estadounidense al Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) y EU no pudo detectar tales discrepancias debido a que las huellas dactilares no estaban en las bases de datos del gobierno”, indicó el inspector general del DHS, John Roth en su informe.
El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo en un comunicado que los hallazgos reflejan un viejo problema para las autoridades migratorias: antiguos registros en papel que contienen información de huellas dactilares y que no pueden ser rastreados electrónicamente.
“Ni el archivo digital de huellas del DHS ni el de la Oficina Federal de Investigación (FBI) contienen todas los viejos registros de huellas dactilares de personas anteriormente deportadas".
Por lo que el DHS se comprometió a agilizar el proceso de digitalizar esos archivos y a que las autoridades revisarán "cada documento" identificado como un caso de posible fraude.
"Esta situación crea oportunidades para que personas puedan obtener los derechos y privilegios de la ciudadanía estadounidense mediante fraude. Para prevenir el fraude y garantizar un examen exhaustivo de las solicitudes de naturalización, USCIS necesita acceder a estos registros de huellas dactilares", explicó Roth.
(Con información de El Mundo y El Universal)
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