De qué tamaño será la desconfianza, que los agentes del Ministerio Público federal llegaron al Palacio de Gobierno de Jalapa, Veracruz, custodiados por elementos de élite de la Agencia de Investigación Criminal.
La PGR fue a indagar el círculo de confianza, fue a interrogar a los cómplices más íntimos del gobernador priísta Javier Duarte, y temía que pudieran escaparse o peor aún, les echaran a la fuerza pública local para impedirles completar la diligencia.
Los oficiales de la Procuraduría General de la República tomaron declaración al número dos de Duarte, a su secretario de Gobierno Flavino Ríos, y al director del Catastro local, Domingo Yorio Saqui. La situación jurídica de éste último pasó de testigo a indiciado, pues la autoridad federal concluyó que ha encubierto al gobernador, ha escondido sus propiedades y ha obstaculizado la investigación.

