En Japón hay demasiados jóvenes vírgenes y el gobierno está preocupado.
La población de Japón es la más vieja del mundo y la perspectiva es que el problema sólo va a seguir creciendo: a los jóvenes no sólo no parece interesarles formar familia, ni siquiera les llama la atención el sexo.
En una reciente encuesta, el 42% de los hombres y el 44,2% de las mujeres que aún no se han casado dijeron ser vírgenes.
Esta proporción ha aumentado con respecto al año 2010, cuando el 36,2% de los hombres y el 38,7% de las mujeres declararon no haber tenido su primera relación sexual.
En la cambiante sociedad japonesa, los jóvenes están priorizando su independencia y tratan de alejarse de los "problemas" que puede traer una relación amorosa.

