Acusado por la Fiscalía General de la República de presunto lavado de dinero y otros delitos, el excandidato presidencial Ricardo Anaya informó que van once veces que, en uso de su derecho, solicita a la dependencia acceso a la carpeta de investigación en su contra, sin que se le haya atendido.
En un tuit publicado este 31 de agosto, Anaya, dijo que “van 11 veces que pido acceso a la carpeta. Tengo derecho a saber de qué me acusa la Fiscalía de López Obrador. SIGUEN SIN DARME ACCESO”.
Agregó, dirigiéndose al presidente Andrés Manuel López Obrador: “¿A qué le temes AMLO? El marrullero y chueco eres tú.”, agregó.
Van 11 veces que pido acceso a la carpeta. Tengo derecho a saber de qué me acusa la Fiscalía de López Obrador. SIGUEN SIN DARME ACCESO.
¿A qué le temes AMLO? El marrullero y chueco ERES TÚ.
— RicardoAnayaC (@RicardoAnayaC) August 31, 2021
El sábado pasado, Anaya le exigió a AMLO “¡deja de manipular la carpeta! ¿No decías que yo era el chueco y marrullero?”.
En una audiencia celebrada la semana pasada, el juez Gustavo Aquiles Villaseñor certificó que el excandidato presidencial no ha tenido acceso a la carpeta de investigación. Por ese motivo, reprogramó la diligencia para el lunes 4 de octubre.
La audiencia se realizó por videoconferencia, debido a que Anaya no se encuentra en México,
Hace 10 días, el 21 de agosto pasado, se filtró a los medios de comunicación que como parte de las investigaciones derivadas de las declaraciones de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, testigo protegido de la FGR, Anaya está siendo investigado por presunto lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, por recibir sobornos y otros delitos.
En respuesta, Anaya lanzó un video en el que acusa de persecución política al presidente Andrés Manuel López Obrador e informó que recibió un citatorio para presentarse a declarar al Reclusorio Norte. Dijo que no se presentaría, pues estaba seguro que sería aprehendido ahí mismo y por ello, anunció que se iría de México un tiempo, en un exilio que le resultaba “doloroso”.
Posteriormente, en otro video, Anaya dijo que se presentaría si los hermanos del presidente, a quienes se les ha grabado recibiendo fajos de billetes de procedencia probablemente ilícita, se presentan al mismo tiempo que él.
López Obrador respondió durante la semana pasada que es falso que su gobierno persiga políticamente a Anaya, pero luego violentó la presunción de inocencia a que tiene derecho el panista al afirmar que Anaya “agarró dinero” y que tiene que hacerse responsable de sus actos.
El presidente dijo también que él no efectúa persecuciones políticas ni manda sobre la Fiscalía General de la República y que en todo caso, si Anaya es inocente, hasta bien le haría estar en la cárcel, ya eso “fortalece a un dirigente”.
El gobierno ha dejado en claro que la investigación en contra de Anaya se desprende de las declaraciones del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, quien admitió que durante su gestión al frente de la paraestatal aceptó sobornos de la empresa Odebrecht, fue capturado en España y extraditado a México.
Ya en nuestro país, el gobierno de AMLO vio la ocasión de aprovechar a Lozoya para obtener información sobre sus adversarios políticos, y es así que a más de un año de haber sido extraditado, Lozoya no ha pisado la cárcel, a cambio de numerosas declaraciones en contra de una gran cantidad de personajes políticos, Ricardo Anaya incluido.
Según Lozoya, la empresa Odebrecht fue el origen de un soborno entregado a Anaya cuando éste era diputado federal, con la finalidad de que votara a favor de la reforma energética promovida por Enrique Peña Nieto. Los directivos de esta empresa, a los que se les ha abierto proceso en varios países, han aceptado que sobornaron a Lozoya para obtener contratos con Pemex, pero niegan haber sobornado legisladores con miras a impulsar la reforma energética.
Hay varios puntos clave aquí: en esta y otras acusaciones, el gobierno sólo cuenta con el dicho de Lozoya. Esto, aun cuando el fiscal Gertz Manero declaró que la FGR se encuentra consolidando diversos casos a partir de los testimonios de Lozoya. Gertz, por cierto, también violentó la presunción de inocencia de Anaya, al declarar públicamente el viernes pasado que Anaya fue partícipe en una “colusión de Estado”.
Es decir, el propio Fiscal de la República afirma, sin que se haya realizado una investigación concluyente, que Anaya es culpable. Eso califica, de manera incontestable, como un uso faccioso de las instituciones de justicia y una persecución política.
Otro punto es que el propio Anaya ha exhibido varias inconsistencias temporales en las acusaciones de Lozoya, como el que la fecha del supuesto soborno corresponde a una época en que ya no era diputado. Y que el voto de Anaya a favor de la reforma energética se dio mucho antes de que supuestamente recibiese ese dinero, más de 6 millones de pesos, según Lozoya.
El tercer punto relevante lo presenta el colaborador de etcétera, Julián Andrade en su columna Lozoya y sus contratos con Odebrecht, que el lector puede consultar AQUÍ y que señala que además de que Odebrecht niega haber sobornado a legisladores, agrega que la empresa no tenía ninguna necesidad de empujar una reforma constitucional que le beneficiara, pues todas las ventajas que necesitaba las estaba obteniendo mediante sus alianzas indebidas con el exdirector de Pemex.
Además de lo anterior, la FGR le achaca al excandidato presidencial el haberse comprado de manera ilícita una casa en Querétaro. Anaya demostró, con una fotografía tomada en su juventud, que ese inmueble es la antigua casa de su madre, misma que posteriormente le heredó en vida. Según el panista, él no compró esa casa, sino que le fue obsequiada o donada, de la misma forma, dijo, en que al presidente sus padres le heredaron la finca que tiene en Palenque.
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