Vulgares y eficientes bandidos, es un grupo de personas originarias de Colombia que llevan años operando en la zona de Lomas de Chapultepec con sospechosa impunidad. Colonias contiguas donde la seguridad vecinal es premisa, documentan robos a casa habitación sin que casetas, vigilantes en auto o moto, ni cámaras de seguridad, sirvan para algo.
En 2013 La Razón documentó 10 robos en un lapso de mes y medio a domicilios de Lomas Virreyes y Lomas de Chapultepec http://www.razon.com.mx/spip.php?ar…. En junio de 2015 Joaquín López-Dóriga expuso en televisión videos que mostraban otra modalidad en los robos, los mismos sujetos se hacían pasar por personal del Sistema de Aguas de la CDMX.
El pasado 29 de julio, en una zona cerrada de Lomas Virreyes, el equipo de colombianos entró a robar al mediodía. Uno brincó la barda desde la calle, la estricta caseta de acceso donde piden identificaciones y registran a dónde y con quién va uno, nunca los detectó.
En los videos de seguridad de la casa y de vecinos, se reconstruye cómo una camioneta Dodge Journey roja con placas del Estado de México pasa dos, tres veces, se estaciona, desciende una dama con mascota y pasea de ida y vuelta, se asoma, llama al timbre, sigue y avisa.
Llega un par de varones, caminan igual y en un segundo uno ayuda al otro a saltar el muro de piedra. Una vez adentro los videos son memorables. Hablan por radio, piden herramientas al exterior. Campantes e impunes.
Los de afuera fingen cambiar una llanta; el del interior abre a sus socios, miran las cámaras de grabación sin inmutarse, utilizan guantes de cirujano, están más de una hora, buscan y seleccionan, suben y bajan, revisan y empacan, la pareja afuera y el perrito mascota, vigilan.
El dueño de la casa descubre por el video a través de su teléfono el asalto, pide auxilio y de inmediato lo encuentra a través de amigos que tienen los nombres y teléfonos correctos en la ciudad donde no tener contactos es vivir en el error, aunque tenerlos tampoco cambie o signifique algo mejor.
En minutos arriban a la zona 3, 6, 10, 15 patrullas, luego policías de investigación, un fiscal, un coordinador regional de la Miguel Hidalgo zona 3. Muchas sirenas, gran movilización.
Todos atienden, todos están a la orden, de los colombianos ni rastro, hace minutos que se fueron. Horas más tarde la camioneta de peritos especializados, el CSI de la Miguel Hidalgo llega a la escena, no hay huellas, saben y reconocen el modus operandi.
Han asaltado antes, no los atrapan. La semana pasada denunciaron más robos en la zona. Videos registran voces de colombianos. El barrio se calienta. Mañana, la denuncia y las consecuencias.
Este artículo fue publicado en La Razón el 09 de agosto de 2016, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.
