Gil nota cómo en ocasiones avanzamos a toda velocidad hacia el año de 1571. Oigan esto: asociaciones de padres de familia de Nuevo León propusieron arrancar de los libros de texto gratuito las páginas que contengan imágenes y explicaciones de la vida sexual de niños, niñas y jóvenes. Según su periódico La Jornada, estas asociaciones propusieron también quemar los libros y tomar las escuelas si los textos de educación preescolar, primaria y secundaria no son retirados de las instituciones públicas y privadas del estado. Esta forma definitiva del desacuerdo la propuso la diputada panista Yanira Gómez, es decir, una versión más o menos moderna del Santo Oficio. Gil propone a Moya de Contreras, inquisidor mayor de la Nueva España, como secretario de Educación de Nuevo León.
Luz María Ortiz, presidenta de la Unión Neoleonesa de Padres de Familia, dijo esto: "Se está pidiendo que se arranquen las páginas con contenido del cuerpo humano, sexualidad y métodos anticonceptivos. A los niños no se les puede hablar de sexualidad en ningún punto". ¿Podrá Ricardo Tapia Anaya, El Chico Maravilla, poner en orden a sus querubines panistas?
Arder en los infiernos
La verdad sea dicha (muletilla que no dice esta boca es mía patrocinada por Morena y Liópez), la asociación de padres de familia de Nuevo León debería circular algunos dichos impresos para contrarrestar la oscura fuerza de Satanás: 1. ¡Niño, tápate tus vergüenzas! 2. Lo que niños y niñas tienen entre las piernas es sucio y encierra maldad. 3. Los bebés vienen de París, horrible lugar de libertinaje, los recibimos por no dejar. 4. Niño o niña que se atreva a tocar sus partes innobles arderá en los infiernos. Estas frases pueden ser impresas en una hoja que se encarte y tome el lugar de la información que ofrecen los libros de texto.
A Gilga se le pusieron los pelos de punta y punto. Dos diputados panistas y unos padres y madres defamilia, todos ellos querubines, pretenden tomar el lugar de las autoridades educativas. El diputado panista Hernán Salinas tuvo una idea, una sola: "La creación de multilibros, cuadernillos bimestrales con contenido preseleccionado por los papás, mientras se retira el material para ser sometido a una rigurosa revisión en la cual participen los padres de familia". Hasta donde Gamés sabe, la educación todavía debe ser laica, obligatoria y, si la imparte el Estado, gratuita. Arrancarle páginas a los libros, retirarlos, quemarlos; lo dicho, el tribunal de la fe.

