Una vez más Estados Unidos ha alzado la voz para intentar controlar la publicidad infiltrada que difunden las celebridades en las redes sociales.
La Federal Trade Commission (FTC, en sus siglas en inglés), la agencia que regula las actividades comerciales en redes sociales de marcas y celebridades, advirtió que de ahora en adelante los famosos deberán especificar de forma clara y precisa en qué momento promocionan productos o marcas a cambio de dinero.
Así, Facebook, Twitter y Snapchat serán vigiladas con mayor detalle, especialmente la red de fotos y videos Instagram, que logra mover más de 250 millones de dólares en un mes, según informó a Bloomberg la agencia Captiv8, dedicada a conectar a las celebridades de Hollywood con las redes.
Nuevamente las redes sociales han demostrado el poder que tienen para colocar un nuevo producto en un determinado mercado, de forma diferente, casi invisible, sólo basta que un famoso de Internet publique una foto en su perfil de Instagram, Twitter o Facebook para que la imagen se viralice.
La advertencia de las autoridades estadounidenses surge dos meses después de que la cantante Selena Gómez difundiera una selfie bebiendo Coca-Cola, como parte de una campaña, y anotara un nuevo récord en Instagram con cuatro millones de “me gusta”.
Son más de 93 millones de personas que ven las fotos de la cantante a diario, por lo que figura como líder en Instagram, igual que ella, otras celebridades gozan de gran popularidad con millones de seguidores y grandes posibilidades para ofertar jugosas cantidades a los anunciantes al promocionar sus productos.
Las celebridades que utilizan sus redes sociales para promocionar algún producto deben de especificar con un hashtag como #sp (patrocinio) o #ad (anuncio), sin embargo eso ya no será suficiente según la FTC, debido a que los artistas muchas veces colocan varias etiquetas sin que se logre especificar cuando es un anuncio y cuando se trata sólo de una publicación personal.
La nueva regulación ha desatado posturas encontradas, algunos consideran que las personas tienen derecho a saber si las celebridades están realizando alguna campaña a favor de un producto, mientras que otros opinan que la mayoría de los seguidores no saben ni siquiera el significado de las etiquetas que especifican que se trata de publicidad.
Las autoridades estadounidenses han sido estrictas en esta ocasión y la Federal Trade Commission pidió a los artistas que incluso especifiquen “Cualquier tipo de compensación que reciban”.
Hasta ahora la FTC castiga a las marcas, y ahora amenaza a los autores de perfiles que no hagan sus especificaciones correspondientes o quienes intenten encubrir algún tipo de publicidad, como sucedió hace un mes con Warner Brothers, que fue sancionada porque su división de entretenimiento no reveló que pagó miles de dólares a personas influyentes para que dieran opiniones positivas en las redes sociales del juego Middle Earth: Shadow of Mordor, basado en la película “El Señor de los Anillos”.

Otra de las marcas sancionadas fue Lord & Taylor, por regalar ropa gratis a celebridades de las redes sociales para que la promocionaran.
Mientras anunciantes y autoridades se enfrentan, millones de seguidores de las celebridades retuitean, comentan y utilizan cada vez más las redes sociales para informarse, compartir todo tipo de información y disfrutar sus momentos de ocio.
Lo cierto es que una vez más las redes están cambiando la forma de comunicación y publicidad tradicional, lo que representa uno de los mayores retos para naciones como Estados Unidos.
(Con información de El País)
avl

