El valor de las democracias es poder ganar elecciones en donde las y los ciudadanos puedan acudir libremente a votar por la opción de su preferencia en una sociedad plural.
Lo que sucedió el día de ayer en Nicaragua es todo lo contrario, un régimen que encarcela a sus opositores, que no permite una prensa libre, que controla los órganos electorales y de justicia, y que reprime cualquier disidencia legítima, no puede ni debe llamarse democrático y mucho menos ser reconocido por la comunidad internacional.
El PRD no reconoce estas elecciones en Nicaragua, al no haber tenido las mínimas garantías democráticas para la ciudadanía y la oposición.
Exigimos al actual régimen que libere a los presos políticos y que se puedan generar las condiciones para realizar un proceso verdaderamente democrático.
El PRD envía su solidaridad con el pueblo nicaragüense.

