Patrice Dubosc, un ciudadano francés que trabaja en un hospital de París, presentó una petición dirigida a Martin Hirsch, director del sistema hospitalario de París, en la que le solicita que los restos de alimentos de los hospitales de la capital francesa, sean enviados a los refugiados para mitigar el hambre de estas personas.
En una entrevista para la agencia rusa Sputnik, Dubosc enfatizó que "se puede observar a las personas cenando en las terrazas y entre ellas se ven a los niños sentados en colchones sin nada de comer". Añadió que “la vida en París (para los refugiados) es peor que en un campo de refugiados”, pues -según declaró- en la capital francesa "hay personas (refugiados) que tienen sarna”.
Dubosc colocó su petición en su página de Facebook y en Change.org https://goo.gl/npbVA4, donde hasta el momento ha recabado poco más de 48 mil firmas de apoyo.
De acuerdo con la petición, los refugiados podrían utilizar para este fin los llamados doggy bags, usados en Francia a principios de 2016 para que los clientes de restaurantes pudieran llevarse a casa la comida restante. La iniciativa gubernamental está dirigida a la reducción del desperdicio de los alimentos.
(Con información de Sputnik)

