En Brasil, la policía inculpó al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva por los delitos de corrupción y lavado de dinero, en el marco de una investigación vinculada con el millonario fraude a la estatal Petrobras.
Ahora el informe debe ser analizado por la fiscalía brasileña durante los próximos 90 días para decidir si presenta cargos ante la justicia.
La Policía Federal recomendó acusar a Lula, de 70 años, en esta ocasión, por la presunta adquisición de un apartamento y una finca de forma irregular con la colaboración de la empresa OAS, involucrada en la larga trama de corrupción.
Lula y su esposa Marisa Leticia Lula da Silva, también fueron acusados de ser "beneficiarios de ventajas ilícitas por parte de la constructora OAS, en valores que alcanzaron los 2.4 millones de reales", unos 750 mil dólares al cambio actual.
Marisa Leticia Lula da Silva, también fue incriminada, junto a otras tres personas, por corrupción pasiva y lavado de dinero.
El expresidente está sometido a tres investigaciones en la llamada “Operación Lava Jato”, lavadero de autos, en el que grandes empresas privadas sobornaron a ejecutivos de la petrolera y a políticos a cambio de contratos.
Lula, fue presidente de Brasil entre 2003 y 2010, y ya fue acusado por intentar obstruir las investigaciones que lo inculpan, si llegara a ser condenado, no podría aspirar a un tercer mandato en las elecciones de 2018.
La policía federal también investiga si el expresidente habría recibido dinero ilícito procedente de constructoras a cambio de que esas compañías se beneficiaran en el esquema de licitaciones en Petrobras, lo que fue descubierto por la Operación Lava Jato.
(Con información de El Mundo)
avl

