León Serment cometió el error de alejarse cincuenta metros de su casa. Ocurrió la noche del sábado pasado. Hacia las 22:20, Serment salió del edificio de departamentos donde vivía, para dejar a su esposa a las puertas de un Uber. Lo acompañaba su hijo de 22 años.Minutos más tarde, los tripulantes de una patrulla que circulaba por Periférico y Alconedo, en la colonia Merced Gómez, recibieron una desesperada solicitud de apoyo.
Según el parte rendido por los elementos de la unidad DF113P12, el hijo de Serment les dijo que acababan de lesionar a su padre, y que éste yacía herido en la banqueta.
El relato de todos los días en una ciudad en la que el crimen se ha desbordado: dos jóvenes les llegaron por la espalda, repitieron la frase que todos los días se escucha en las calles, los micros, los rincones de una ciudad en la que el crimen se ha desbordado: “Ya valió madres, es un asalto”, y luego los tiraron al suelo.

