Ahora mal sin bien: la policía impidió que miembros de la CNTE avanzaran al Zócalo. Un grupo de maestros cerró 250 escuelas en la CdMx, le dirán a Gil que eso es poca monta, pero no es poca la cosa.
Gil abandonó el mullido sillón y se entregó a la duda y la deuda: que los maestros negocian en la Secretaría de Gobernación, que ya se arreglan, que hubo nueve bloqueos menos, que en la ciudad hubo 30 bloqueos. Sea lo que sea pongámonos de acuerdo. Enrique Enríquez, de la sección 9, dice que ya todo va viento en pompa (¿así se dice?) y que van a tomar las galletas y el café en Góber. Que la suspensión del diálogo era temporal, que las arañas hacen su nido, en fon.
Ahora mal sin bien: la policía impidió que un grupo de miembros de la CNTE avanzara al Zócalo. Ungrupo de maestros cerró 250 escuelas en la Ciudad de México, le dirán a Gil que eso es poca monta: pues sí y no,si alguien que no es la autoridad puede cerrar una escuela, no es poca la cosa.
Gilberto Guevara Niebla ha escrito en estas páginas de su periódico Milenio al menos dos artículos precisos y rotundos sobre el conflicto entre la CNTE y el gobierno. En el más reciente escribió esto: “Si la violencia continúa se estará empujando a las autoridades a asumir la postura que debieron haber asumido desde 2013 cuando la CNTE inició su cadena de actos violentos. Es decir, a reprimir. Y cuando se reprime en México, todos lo sabemos, la posibilidad de un desastre aumenta. ¿Vamos a esperar a que ocurra una nueva fatalidad, un desastre mayor, un Tlatelolco que seguiremos lamentando durante cinco décadas?”.
Gil, tocayo de Gil Guevara, se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y caviló: de acuerdo, la violencia siempre es veneno, pero no mezclemos el aire con la magnesia, ¿o cómo era? Los jóvenes del 68 encabezaban al final, y al principio, un reclamo democrático; los integrantes de la CNTE bloquean carreteras porque noquieren evaluarse y luchan por plazas de maestros para venderlas y buscan hacer negocio con los dineros quelos gobiernos de los estados de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán les han dado a mansalva. O sea que no es lomismo que lo mismo. ¿Esto quiere decir que deben reprimir a los miembros de la CNTE? Desde luego que no, pero ya quedamos en que no son luchadores sociales. Repitamos: no son Guevara, o Álvarez Garín, o Gonzálezde Alba; no son Campa, ni Vallejo, ni Heberto, ni Galván. Digámoslo suavemente: los maestros de la CNTE, y sobre todo sus líderes, son unos bribones. ¿Cómo la ven? Dicho sea esto sin la menor intención de un albur magisteri

