Una sonda con tripulantes a Júpiter y otros yerros espaciales en los medios

La sección Verne del diario español El País correspondiente al 6 de julio, reporta que el canal de televisión peruano RPP Noticias cubrió, como hicieron prácticamente todos los telediarios del planeta, la llegada de la sonda Juno a la órbita de Júpiter. La emoción no era para menos y, tal vez, por ello las palabras de los presentadores fundían unas con otras: Mariella Patriau y Armando Canchanya, sin embargo, coincidían en subrayar el heroísmo de los tripulantes de la nave que sacrifican todo en aras de realizar estas misiones tan extenuantes; el encierro de cinco años de los tripulantes para esta encomienda era un ejemplo de ello. Pero el afanoso homenaje a los astronautas tenía un pequeño detalle: la nave no iba tripulada y se lo dijeron a los periodistas desde la cabina (“Nos están soplando", así dijo uno de ellos, que no había nadie en la nave, ¡ah vaya! Bueno pero…) Para esta cobertura, los presentadores no leyeron antes ni siquiera lo básico: imaginemos que un médico olvide algún utensilio en las entrañas de un paciente.


Esto me recuerda un caso reciente en nuestro país, y desde luego no pienso en el choteado aunque no menos divertido “Juay de rito” con el que Joaquín López-Dóriga dejó con los ojos de plato a Anthony Hopkins durante una charla en el noticiero más visto del país para ser uno de los motivos de risa más famosos al instante de recordar equívocos en los medios (hasta para quienes no sabemos hablar inglés). Este “yerritou” sucedió el 15 de febrero de 2011 y al que me refiero ocurrió el miércoles 16 de octubre de 2013, durante la sesión de preguntas en una rueda de prensa de Alfonso Cuarón para promocionar la cinta Gravity.


Toma la palabra el reportero de TV Azteca haciendo el cuerpo de lado y arqueando las cejas con el brazo izquierdo sosteniendo el codo que empuña el micrófono. Se llama Carlos Pérez y comenta con la voz engolada de un reportero que es simultáneamente experto en cine:


“Todos los que amamos el cine, los profesionales del cine, quienes también hacemos cine tenemos la misma duda: ¿cuáles fueron las dificultades técnicas y humanas quizá, para grabar en el espacio, fue muy difícil, se mareaban los que grababan en el espacio, no sé?”


Silencio en el auditorio (“juai espacio”, alguien pudo haber dicho, no sé).


Toma la palabra Cuarón y sus gesticulaciones parecen más el esfuerzo para no reír que para ser elocuente. Pero no resiste y comienza a ser sarcástico. Risas tímidas entre los colegas periodistas. Cuarón termina diciendo que sí fue muy difícil, “oh sí, yo sí me mareaba pero en el entrenamiento, ya allá arriba no, el Chivo sí”. Y las carcajadas invaden el pequeño espacio de la sala. ¿Hubo alguna disculpa por ello? No. Estamos a años luz de eso, por ahora la risa es un buen remedio.

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