Theresa May asumió este miércoles de manera oficial el cargo de primera ministra de Reino Unido, la segunda mujer en la historia del país con ese nombramiento, tras reunirse con la reina Isabell I, quien aceptó previamente la dimisión de David Camerón, para luego encargar a la nueva líder del Partido Conservador formar gobierno.
David Cameron presentó formalmente su dimisión ante la reina, con quien mantuvo una audiencia en el palacio de Buckingham después de ofrecer su último discurso como primer ministro ante las puertas de Downing Street, residencia y despacho oficial del jefe del gobierno británico.

El político “tory” hizo un balance de los seis años que estuvo al frente del gobierno. Mencionó que deja un país con una economía, unas fuerzas armadas y un sistema de salud más sólidos que cuando llegó al poder, en 2010.
Expresó además su satisfacción por la reducción del déficit que ha registrado el país en ese periodo y se mostró orgulloso por la aprobación de la ley del matrimonio homosexual durante su mandato, y la contribución económica de Reino Unido a los países en vías de desarrollo.
Minutos después, la Casa Real británica anunció la dimisión de Cameron y enseguida confirmó el nombramiento de Theresa May, de 59 años, como la nueva ministra de Reino Unido.
David Cameron had an Audience of The Queen, and tendered his resignation as Prime Minister https://t.co/pHDNGtbFWd pic.twitter.com/5MFR1ls7ta
— The Royal Family (@RoyalFamily) 13 de julio de 2016
Luego de asumir el cargo, desde Downing Street, May aseguró que va a trabajar a favor de la justicia social para todos los ciudadanos y no sólo para “unos pocos” privilegiados.
La primera ministra, número 76 del Reino Unido, mantendrá esta tarde una reunión con los responsables de seguridad e inteligencia del país, y se espera que designe a los titulares de algunos de los ministerios más importantes de su nuevo gobierno.

Al igual que Cameron, May defendió la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea, sin embargo ha declarado que trabajará lo mejor posible para que el proceso de separación sea benéfico para todas las partes. Asimismo anunció que no tiene intención de activar al menos hasta final de año el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que inicia la cuenta regresiva de dos años para hacer efectiva la salida de la Unión Europea.
La conservadora también descartó que tenga la intención de convocar nuevas elecciones generales antes del término oficial de la legislatura, en 2020, a pesar de que los partidos de la oposición piden que se adelanten los comicios.
We will make Britain a country that works not for a privileged few but for every one of us.https://t.co/4pEvp4Ga9h
— Theresa May (@theresa_may) 13 de julio de 2016
(Con información de AFP y EFE)

