El cura y ex vicario de la Catedral de Oaxaca, Carlos Franco Pérez Méndez fue encarado por la presunta víctima de violación y sus familiares durante una conferencia de prensa a la que convocó para reiterar que no es culpable en este caso luego de que las autoridades le otorgaron su libertad.
A pocos minutos de haber iniciado dicha conferencia, un joven que se identificó como Lenin Moisés López Jiménez y su madre, Catalina Jiménez de la Cruz, irrumpieron para acusar al sacerdote de haber cometido la violación. Ante esta situación, el prelado se levantó apresuradamente y entre empujones salió del lugar sin dar declaraciones a los medios ahí reunidos.
Antes de la interrupción, Pérez Méndez había asegurado que la autoridad encargada de procuración de justicia que en un principio le negó el derecho a la intervención legal, al aportar las pruebas para demostrar si inocencia lo dejó libre. “Comprendí la fragilidad del ser humano ante el abuso del poder. Soy inocente y así lo probé ante la ley”, señaló. Dijo que haber “perdonado” a sus acusadores por lo que ahora pone todo en manos de la “justicia divina”.
En tanto, el joven denunciante lamentó que las autoridades lo hayan dejado en libertad a pesar de las pruebas que presentaron. La víctima, que trabajaba en la Catedral cuando presuntamente sucedieron los hechos, narró que el pasado 25 de marzo, en estado ebriedad, el sacerdote lo agredió y jaloneó, provocando que se golpeara en la cabeza y perdiera el conocimiento. Esta situación, dijo, fue aprovechada por el cura para abusar de él.
(Con información de Quadratin)

