México retrocedió una vez más en su calificación de gobernabilidad y Estado de Derecho, debido, entre otros factores, a la pérdida de incidencia de la sociedad civil y la prensa como contrapeso del poder gubernamental, señaló la más reciente edición del Índice Global de Estado de Derecho del World Justice Project (WJP).
Según el informe, que se emite anualmente, México cayó al puesto 115, de 140 países evaluados. Se encuentra en el lugar 27 de 32 en América Latina. Es el cuarto año consecutivo en que retrocede, coincidiendo con el inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Se miden ocho factores para evaluar la prevalencia de un Estado de Derecho sólido en las naciones del mundo. Estos factores son: límites al poder gubernamental, ausencia de corrupción, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento regulatorio, justicia civil y justicia penal.
México está mal evaluado en todos los rubros, pero el factor que más incide en su baja calificación es orden y seguridad y límites al poder gubernamental. Se señala también un estancamiento en el combate a la corrupción. “México está en 134 en ausencia de corrupción”, con calificación de 0.26, calificación que obtuvo en 2021.
Desde 2019, México ha ido perdiendo calificación: en 2019 obtuvo 0.45; en 2020, 0.44; en 2021, 0.43 y en 2022 ya bajó a 0.42. La escala es de 0 a 1, donde tener 1 significa máximo apego a la institucionalidad.
El informe dice que en nuestro país se “observan las tendencias globales del deterioro del sistema de justicia civil y el debilitamiento de los contrapesos no gubernamentales como la sociedad civil y la prensa”.
“México ocupa este año la posición 115 de 140 países, retrocediendo dos posiciones comparado al año anterior. Entre las tendencias más importantes en el país en esta edición destacan los retrocesos en el sistema de justicia civil y el debilitamiento de la ciudadanía y la prensa como contrapesos al poder, además de un estancamiento en la lucha anticorrupción. No obstante, el país muestra fortalezas en materia de Gobierno Abierto, en el respeto a la ley en su transición de poder, así como la integridad de sus elecciones”, dijo el organismo.
Este índice ha sido consistentemente descalificado por el presidente López Obrador, pues acusa que se trata de estudios hechos a modo para golpear a su gobierno, financiados por Estados Unidos.
El país mejor calificado del mundo es Dinamarca, que tiene 0.90. El peor calificado es Venezuela, con 0.26.
Según AMLO, México será “como Dinamarca” para el 2024, pero la enorme distancia entre calificaciones deja en claro que esto es imposible.
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