Recomendamos también: Alan Pulido y su ⿿narcohistoria extraordinaria”, por Héctor De Mauleón

Un funcionario allegado a la investigación del caso Alan Pulido dice que varios de los presentes en la fiesta celebrada en el Parque Recreativo Los Troncones, al salir de la cual fue secuestrado el futbolista, refirieron a las autoridades que uno de los invitados manifestó en diversas ocasiones la molestia que le provocaba el hecho de que otros asistentes al convivio constantemente le pidieran fotos y autógrafos al delantero del Olympiacos.


“Se me hace que ahorita aviso para que lo levanten”, se le oyó decir. Ese invitado era Osvaldo Velázquez García, El Pelón, esposo de una prima de Pulido.


Según las autoridades, Velázquez García fue señalado más tarde por uno de sus cómplices, Daniel Hernández Morales —el fallido cuidador del futbolista, al que éste desarmó y sometió “en un descuido”— como autor intelectual del secuestro. “Él nos dio las instrucciones”, dijo Hernández Morales.


El Pelón fue detenido la mañana de ayer. Según el procurador de Tamaulipas, Ismael Quintanilla, intentó resistirse y abrió fuego contra los federales que lo cercaban. Cuando se sintió herido en el cuello y un hombro, gritó: “Ya estuvo”, y pidió a los agentes que no dispararan: les dijo que su mujer y su hijo se hallaban dentro de la casa frente a la cual sucedió la detención.


Sin lugar a dudas, el caso Pulido es extraño. Para muchos, la extrañeza comienza con la manera en la que, según la única versión disponible hasta el momento, el futbolista se liberó de sus ataduras, sometió a quien lo vigilaba y comunicó a la policía la ubicación del sitio donde estaba secuestrado.


http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/columna/hector-de-mauleon/nacion/2016/06/1/alan-pulido-y-su-narcohistoria

Autor

Scroll al inicio