El coletazo de las siete elecciones que perdió el PRI el 5 de junio llegó hasta el Edomex. Eruviel Ávila se encerró con sus senadores, diputados federales y locales, alcaldes y gabinete y advirtió que para los comicios estatales de 2017: “Nadie tiene mi bendición ni la del Presidente”.
Sin retórica (el gobernador es ajeno a retóricas) dijo que la lección de la derrota priista fue que los ciudadanos sintieron a los gobernantes lejos de ellos… y de la realidad. Incluso en estados con buenos resultados en economía y seguridad.
Les dijo que los electores demandan políticos cercanos, trabajando en las colonias y tocando las puertas de las casas. Y puso un freno a los adelantados para buscar la candidatura priista a la gubernatura: “Dejen de andar pensando en 2017 y pónganse a trabajar cerca de la gente”.
Hasta ahora, diferentes encuestas de enero a abril pasado, coinciden en ubicar, por ese orden, a Alfredo del Mazo (11.72 por ciento), Carolina Monroy (9.31), Luis Videgaray (7.79) y Ana Lilia Herrera (7.02); mientras el PRI tiene 28.76 en “intención de voto” por 17.71 del PAN y 11.80 de Morena.
Pero el PRI también es primero en “el partido por el cual definitivamente no votaría usted”, con 26.13, seguido del PRD (18.77) y el PAN (17.32). Morena es el mejor ubicado con apenas 7.41 por ciento de personas que no lo votarían, y su candidata será la exalcaldesa de Texcoco Delfina Gómez.
Eruviel debe estar consciente porque en la encerrona (estaba presente el Jefe de la Oficina del Presidente, Frank Guzmán) insistió en que “más que pensar en el futuro”, “hay que trabajar para el futuro”, porque se trata del estado con el mayor padrón, con 10 millones 636 mil electores.
Y, ojo, ahí estaba la mayoría de quienes aspiran a la candidatura priista para 2017: del Valle de México, del Valle de Toluca, los de abolengo, de casta, los de siempre y los nuevos. A todos dejó claro que él ha tomado las riendas de la sucesión… y no quiere dar lugar a ninguna sorpresa.
El gobernador quiere asentar notoriamente quién tendrá el control del proceso interno: “Los que quieran tienen que rendir cuentas para consolidarse como opción que escucha, responde y cumple para combatir la corrupción que lastima a la gente y ser actores políticos transparentes”.
Es decir: trabajar, visitar el estado en fines de semana, no salir de viaje, esperar a que defina el partido, ánimo de corregir, evitar simulaciones y excesos: “Ser muy críticos con nosotros mismos”.
Así de fuerte llegó el calambre priista del 5 de junio al Edomex. Por eso el gobernador dijo a quienes quieren sucederlo:
“Hay que cuidar el camello, para después vender el camello”.
Este artículo fue publicado en La Razón el 14 de junio de 2016, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.
