El Consejo Interreligioso de Chiapas exhortó a los legisladores a buscar “otras formas legales para proteger los derechos de las minorías sin vulnerar la naturaleza de la familia”, al reiterar que no se debe denominar matrimonio a la unión de las personas del mismo sexo y mucho menos aprobar la adopción.
La organización que agrupa a representantes de diferentes religiones en la entidad, pidieron al Congreso de la Unión hacer un análisis del impacto y consecuencias que implican las iniciativas para reformar la Constitución y el Código Civil para definir como matrimonio a la unión de dos personas del mismo sexo y su eventual derecho a la adopción.
Los obispos de la Arquidiócesis de Tuxtla; de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas y de la Diócesis de Tapachula; Isidro Gómez, de la iglesia Presbiteriana, y Miguel Ángel Ceballos Hernández y José Luis Aguilera Cruz, presidente y vicepresidente del consejo, sostuvieron que su postura no es de “homofobia, ni de desprecio” sino de la búsqueda de garantizar “un desarrollo sano a los niños”.
Expresaron su preocupación por la violación a los derechos humanos de los servidores públicos del registro civil que intervengan en el proceso de legalización del matrimonio homoparental y la adopción de niños, toda vez que se les obligaría a actuar en contra de sus principios morales y su derecho a la objeción de conciencia.
Exigieron la reglamentación de la libertad religiosa, así como garantizar que las organizaciones, servidores públicos y ministros de culto, ejerzan su derecho a expresar sus opiniones.
(Con información de La Jornada)

