AEDE insiste en que entre 28.000 y 29.000 personas accedían a ese canal para compartir ilegalmente las cabeceras de sus periódicos, en lo que consideran un caso de piratería.
Los editores de prensa redoblan la cruzada contra la reproducción de sus contenidos. Para ellos, se trata simplemente de defender sus intereses; para muchos, por el contrario, lo único que hacen es poner puertas al campo. Primero situaron a Google en el punto de mira por la indexación de sus noticias, conflicto a cara de perro que se saldó con el 'cerrojazo' en España de Google News. Y ahora se han conjurado para cerrar de facto Telegram Messenger -el principal competidor de WhatsApp en servicios de mensajería-, tras detectar los dueños de la prensa que en algunos de sus foros se comparten a diario las portadas de sus diarios.
Y es que según aseguran fuentes conocedoras del documento y confirma la propia Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE), la patronal del sector remitió a mediados de mayo un requerimiento a las principales operadoras de descarga de aplicaciones en el que solicitaba la retirada inmediata de Telegram de sus respectivas plataformas, esto es, la suspensión de la intermediación en el acceso a la app. Tanto Google, a través de Google Play, como Apple, vía su Apple Store, ofrecen la descarga de este servicio, menos popular que WhatsApp pero al alza y más celebrado por buen número de usuarios por sus garantías de privacidad y seguridad.
La notificación se produjo después de apreciarse en AEDE que los miembros de un grupo de usuarios creado en Telegram (@kioskototal) compartían sin autorización los PDF de las portadas de decenas de periódicos y suplementos editados por los grupos mediáticos que forman parte de la asociación. Con la reclamación, los editores ampliaban la presunta ilicitud de los hechos y hacían recaer la carga de la prueba sobre el canal de distribución, véase las plataformas que albergan y canalizan la aplicación, más que sobre el propio servicio de mensajería.

