No se hagan bolas, la reforma educativa no se negocia

Fuerte y claro para evitar dudas perversas, esas semillas de maldad que se siembran en el fértil campo de la opinión pública: la reforma educativa no se está negociando en Bucareli, tampoco en Los Pinos y menos en la PGR.


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Distender los ánimos con la CNTE, encontrar a los responsables de los ocho muertos de Nochixtlán y aliviar a Oaxaca son lo que se discute, no más, pero tampoco menos. Desde Canadá el Presidente Peña Nieto aclara que la legislación se aplica, no se negocia, y que ni la educativa ni otra están siendo materia de análisis.


El Secretario de Gobernación, que encabeza lo que otros descabezaron, está en las mismas; la reforma educativa no es tema suyo, no le toca analizarla, menos modificarla.


Nuevo diálogo con maestros disidentes tras la marcha-mitin lopezobradorista del domingo, en la que los líderes supervivientes de la CNTE se cuidaron, por sugerencia o decisión, de no salir en la foto al lado de AMLO.


En Oaxaca el fin de semana se liberaron algunos de los bloqueos más dañinos en distintas zonas del estado. Sedesol y Diconsa inauguraron rutas alternas para tratar de abastecer de lo básico y contener el otro fenómeno asociado a la escasez, la carestía, el abuso de los que consiguen aquello que falta con ganancias propias de la usura.


Rubén Núñez obtuvo el sábado un fallo que le permite seguir uno de los procesos penales que enfrenta en libertad; sin embargo, continúa tras las rejas a falta de otro, de otro papelito que lo saque de la sombra de manera total, aunque no definitiva.


Gracia y justicia, o viceversa, para la CNTE condicionadas a la contención de sus huestes y bloqueos, pulsos políticos de fuerza y autoridad, las institucionales y las de facto. Pero la reforma educativa no se negocia.


Aurelio Nuño, el Secretario de Educación, ausente en la mesa de diálogo en Gobernación y también en el discurso de apoyo a la CNTE (y acto adelantado de precampaña presidencial del postulante de oficio) el domingo en Reforma. López Obrador no lo mencionó; a Osorio Chong sí, al Presidente también, pero al titular de la SEP, nada.


Se niega a subirlo al cuadrilátero, donde él quiere seleccionar adversarios, olvida AMLO que los de enfrente pueden hacer lo mismo, los priistas en plena calma chicha que presagia huracanes de cara al cuarto informe de gobierno también estarán en condiciones de escoger cuándo y cómo lo mencionan, lo mientan. Y el PAN igual. Ausencias que triunfan.


México debate no si necesita o no una reforma a su sistema educativo y dentro de él, al andamiaje laboral y profesional de sus docentes; lo que ahora se habla y negocia en Gobernación es cómo transitar esa ruta, administrar daños y potenciar beneficios.



Este artículo fue publicado en La Razón el 28 de junio de 2016, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.

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