A esta forma de llevar y traer personas a una marcha política se le llamaba acarreo. Todo ha cambiado tanto que esta vulgar forma de acarrear recibe el nombre de “marcha en apoyo a los maestros mexicanos”.
El domingo nublado prometía lluvia desde temprano, pero el agua cayó tarde en esa hora de junio (Giltiene su repertorio de frases pellicerianas, ¿qué creían?). Los contingentes de la marcha a la cual convocaronLiópez y Morena se acercaban a la avenida Reforma en camiones, muchos camiones, 794, que llegaron a Ciudad deMéxico para apoyar a la CNTE.
Gil lo leyó en su periódico MILENIO: la mayoría venía del Estado de México, 109; de Oaxaca, 87; de Guerrero, 78; de Hidalgo, 58; de Michoacán, 56, y de Tabasco, 50. Hubo un tiempo en que a esta forma de llevar y traer personas a una marcha política se le llamaba acarreo. Todo ha cambiado tanto que esta vulgar forma de acarrear recibe el nombre de "marcha en apoyo a los maestros mexicanos".
La delegación Tláhuac mandó muchos microbuses y, junto con Iztapalapa, contrató 12 grúas para los equipos de sonido. Gilga supone que además les dieron un lonchibon con su buena torta, su agua y su gelatina a los asistentes. Ah, la edad dorada del priismo de matraca y estandarte; ah, la visera y la camiseta. Nadie se baña dos veces en el mismo río priista. Pobre Gamés, lo que tiene que ver a sus años.
Según las cifras oficiales, el acarreo, más la asistencia de quienes fueron de forma espontánea sumaron unos 40 mil. Una cifra nada despreciable, pero para qué más que la verdad, hubo días en que Liópez movía más de 100 mil parpadeando contra el fraude. Ese hueso con poca carne lo van a pagar Batres y Sheinbaum y Polevnsky. ¿Qué les pasa calabaza? ¿Por qué no se despacharon con el cucharón y trajeron mil 500 camiones? Así no se puede. No les dije que pudieran ponerse de pie, rezarán de rodillas, que buena falta les hace.

