La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT), embargó el pasado 17 de junio el rancho Pozo Nuevo, propiedad del exgobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías y de su hermano, Miguel Padrés Elías, el cual es investigado por presunto lavado de dinero y por obtener beneficios de contratos estatales durante su administración.
El SAT intervino la propiedad de tres mil 900 hectáreas para proteger un adeudo de mil 600 millones de pesos, que el exgobernador sonorense omitió pagar por concepto de impuestos al gobierno federal. De acuerdo con un documento oficial, el embargo fue ejecutado por personal de la oficina de la Administración General de Recaudación del SAT. La propiedad, administrada por Héctor Padrés Elías, tiene un valor de unos 360 millones de pesos.
Consultada al respecto, la vocera de la delegación estatal de la PGR en Sonora, Lorena Navarro, dijo desconocer si esa dependencia tiene a su cargo el resguardo del rancho y evadió dar cualquier información.
El hermano mayor del exmandatario sonorense, Miguel Padrés Elías, está sujeto a una investigación federal, bajo sospecha de haber lavado casi nueve millones de dólares, presuntamente provenientes de un soborno del empresario Mario Aguirre, cuñado del exsenador y excomisionado Nacional de Pesca, Ramón Corral Ávila. En la gestión de Guillermo Padrés, se adjudicaron a Aguirre contratos por cientos de millones de pesos para la confección de uniformes escolares.
El rancho, ubicado en el municipio de Bacoachi, es una de las propiedades donde la familia del exgobernador mantiene una huerta de nogal, además de cientos de cabezas de ganado que son enviadas a Estados Unidos. Una presa, construida sin los permisos correspondientes, y cancelada posteriormente por la Comisión Nacional del Agua, alimentaba los negocios de nuez y ganado. La obra fue dinamitada por empleados del exmandatario.
(Con información de Milenio)

