'El Chapo' abordó el mini jet que lo condujo al aeropuerto internacional de Ciudad Juárez, Chihuahua, mostraba un pocode desesperación y enojo
“¿A dónde me llevan?”, preguntó El Chapo antes de abordar el helicóptero que iba a trasladarlo al aeropuerto de la Ciudad de México. Se mostraba asustado y consternado. No le respondieron. El Chapo buscó la respuesta durante un instante en los rostros de los funcionarios federales que lo escoltaban, pero no la obtuvo.
Cuando se le hizo subir a la aeronave se mostró excitado. “Creo que pensó que íbamos a llevarlo a Estados Unidos”, relata el comisionado nacional de Seguridad, Renato Sales Heredia.
Era poco antes de las once de la noche del viernes 6 de mayo. El Chapo leía un libro de autoayuda y motivación: El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher. Según Wikipedia, el volumen narra la historia de “un caballero egocéntrico que no consigue comprender y valorar con profundidad lo que tiene, es descuidado sin querer con las cosas y las personas que lo rodean. De esta forma se va encerrando poco a poco dentro de su armadura, hasta que ésta deja de brillar y se oxida…”.
En ese momento llegaron a su celda misma, además de Sales Heredia, el comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo; el comisionado de Protección Federal, Alfonso Ramón Bagur, y el comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación social, Eduardo Guerrero. Por el carácter de alto riesgo del traslado, a los funcionarios los apoyaba un cuerpo de élite de la Policía Federal y la Secretaría de la Defensa.

