Una oportunidad para relanzar al gobierno

Por donde se le vea, la recaptura de El Chapo Guzmán es un éxito del Gobierno federal. El operativo del aparato de inteligencia, seguridad y militar llegó como bocanada de aire para la administración de Enrique Peña Nieto.


México comenzó el año con la ejecución de la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota, en lo que fue visto como un ataque directo del crimen organizado en contra del entramado institucional del país.


El martes, el diario The New York Times dedicó una editorial a hacer una fuerte crítica a la presidencia y sus tres primeros años. Ese mismo día se dio a conocer un estudio de la Universidad de California que encontró que la violencia ha generado una reducción en la esperanza de vida en nuestro país.


Y, a pesar de una cifra histórica de inflación, la economía tampoco ayudó, pues el precio del petróleo siguió en picada y la moneda se depreció hasta sobrepasar los 18 pesos por dólar. Una muy mala semana mediática para el gobierno.


Sin embargo, el operativo que logró la reaprehensión de Joaquín Guzmán en Sinaloa puede ser una gran oportunidad para el Presidente.


Durante las próximas horas y días se darán a conocer los detalles, pero resulta sorprendente, en primer lugar, que Guzmán haya sido capturado y no muerto en un enfrentamiento; uno pensaría que la idea de la extradición a Estados Unidos habría bastado para que el capo se batiera a muerte para no estar en esta situación.


El gobierno tiene aún pendiente deslindar las responsabilidades sobre quiénes permitieron la fuga de El Chapoen julio de 2015. Nadie ha sido encontrado culpable aún.


Al emitir el mensaje oficial, el Presidente dijo que con esta captura se han desactivado 98 de las 122 amenazas más graves. Noventa y ocho criminales han sido capturados o abatidos, y El Chapo era uno de los más buscados no sólo por su peligrosidad, sino por lo que representó su segunda fuga de un penal de máxima seguridad.


Una cosa está clara: el líder del cártel de Sinaloa no se puede volver a fugar y todas las opciones del gobierno deben ser analizadas. La nueva reclusión o la extradición están sobre la mesa y el tema de derechos humanos no puede dejarse pasar, pues los abogados de Guzmán echarán mano de todo para liberarlo.


Sin duda, esta es una oportunidad mediática inmejorable para relanzar el gobierno y construir el futuro político de los suyos, primero con la escala inmediata que representa la elección extraordinaria en Colima y, luego, las de mediano plazo que son otras 12 elecciones estatales, todas parte del rumbo político de cara al 2018.



Este artículo fue publicado en La Razón el 09 de Mayo de 2016, agradecemos a Luciano Pascoe su autorización para publicarlo en nuestra página

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