El papa Francisco anunció este jueves la creación de una comisión de estudio que analice la posibilidad de permitir a las mujeres ejercer el servicio del diaconado en la iglesia católica, actualmente reservado de manera exclusiva a hombres.
Durante un encuentro en el Vaticano con unas 900 líderes de congregaciones religiosas femeninas del mundo, asistentes a la asamblea trienal de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), el pontífice reconoció que ha abordado el asunto desde hace varios años para se defina claramente el papel de las mujeres en la organización interna de la Iglesia católica.
El diaconado es un grado anterior al sacerdocio y los diáconos pueden administrar algunos sacramentos como el bautismo, la comunión, el matrimonio, entre otros.
La discusión sobre el diaconado femenino no es nueva. Durante la pasada asamblea del Sínodo de los Obispos, que tuvo lugar en el Vaticano en octubre de 2015, el arzobispo canadiense Paul-André Durocher, consideró que es momento de que a las mujeres calificadas se les asignen posiciones y autoridades de decisión en las estructuras eclesiásticas.
No obstante apenas diez años antes, en 2005, cuando el papa era Benedicto XVI, siete mujeres (cuatro alemanas, dos austriacas y una estadounidense) fueron ordenadas sacerdotes en una ceremonia clandestina que enfureció a la iglesia y amenazó con excomulgar a las siete mujeres. Ese mismo año, también se ordenaron ocho mujeres canadienses y una estadounidense en territorio de Canadá, en una zona fuera de la jurisdicción de Canadá y Estados Unidos. Incluso otras iglesias como la anglicana cuentan con mujeres sacerdote y obispo.
(Con información de Notimex y ABC)