En las dos principales ciudades de Brasil, São Paulo y Río de Janeiro, miles de manifestantes salieron este domingo a las calles para protestar contra el presidente interino, Michel Temer.
En un principio las protestas tenían como objetivo exigir a Temer la restitución del Ministerio de Cultura, que pasó a depender del de Educación tras la reforma ministerial que reduce el número de ministerios (de 31 a 24) para recortar el gasto público, informó El Comercio.

A pesar de que el gobierno brasileño anunció el sábado que restituiría este ministerio, los manifestantes decidieron mantener la protesta. “Temer, jamás; resistir en las calles por los derechos”, exclamaban por el descontento al nuevo gobierno.
En São Paulo, alrededor de dos mil personas intentaron marchar hacia la residencia del presidente, pero la policía bloqueó el camino. Por lo que a unos 300 metros de la casa se instaló un campamento.

En Río de Janeiro, casi mil manifestantes protestaron para exigir la renuncia de Temer. Sin embargo, sólo una parte de los manifestantes pide que regrese la presidenta suspendida, Dilma Rousseff.
La semana pasada, el juez Marco Aurélio Mello solicitó a la Cámara de Diputados que instalen una comisión especial para analizar la posibilidad de iniciar un juicio político contra Temer. Esto debido a que supuestamente firmó decretos de créditos suplementarios que modificaron los Presupuestos del Estado.

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