El precandidato presidencial, Donald Trump, desestimó la decisión de un juez federal "por ser mexicano".
Esto luego de que el juez Gonzalo Curiel, de San Diego, ordenara el pasado viernes dar a conocer los documentos internos de la Universidad de Donald Trump ya que enfrenta dos demandas colectivas.
El millonario es dueño de 93% de la institución, que pudo haber operado un fraude que le aportó más de cinco millones de dólares. Por lo que el juez consideró que la candidatura de Trump a la presidencia convierte el contenido del caso en interés público.
El candidato republicano rechazó la sentencia del juez, acusándole de “odio” y asegurando que su dictamen tiene que ver con que “resulta ser de origen mexicano”.
La universidad ha sido usada por varios de sus contrincantes para señalar que no Trump no cumple lo que promete, pues desde 2013 enfrenta una demanda colectiva en Nueva York por 40 millones de dólares en la que más de cinco mil personas fueron perjudicadas.
El diario estadounidense The Washington Post solicitó que salgan de la secrecía los documentos de la universidad.
La orden exige que antes del día jueves 2 de junio se presente la documentación de la Universidad. Sin embargo, el magnate insiste que Curiel debería sentirse avergonzado por la forma en la que ha manejado el proceso. “Lo que ocurre con el juez es que resulta ser, eso creemos, mexicano. Lo cual es maravilloso. ¿Saben qué? Creo que los mexicanos van a acabar enamorándose de Donald Trump cuando yo dé todos esos trabajos”.
Sin embargo, el magistrado nació en East Chicago, Indiana, y se graduó en la universidad del estado en 1979 de acuerdo con el registro de jueces federales del gobierno estadounidese.
Los abogados de Trump aseguraron que en ambas demandan cuentan con las pruebas necesarias para demostrar que los estudiantes demandantes están equivocados. Además, afirman que la publicación de documentos internos sobre el funcionamiento de la universidad puede perjudicar intereses comerciales.
Al respecto el juez acusó al aspirante republicano de “poner en duda la integridad de los tribunales”. Asimismo detalló que la demanda colectiva en Nueva York se resolverá el próximo noviembre.
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