El viernes pasado, en las oficinas de la PGR, fue abierto el sobre que contenía los resultados del tercer peritaje practicado en el basurero de Cocula. El subprocurador Eber Betanzos y un representante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, Carlos Beristáin, fueron los primeros en enterarse del contenido.
Beristáin salió de la PGR poco después con el rostro demudado.
Su salida coincidió con el inicio de la conferencia en la que Betanzos y el expertoen fuego Ricardo Damián Torres, presentado como “representante por consenso” del equipo de especialistas que realizó el estudio —el Grupo Colegiado de Expertos en Materia de Fuego—, ofrecieron los primeros resultados del peritaje “sobre un posible incendio los días 26 y 27 de septiembre de 2014 en el basurero de Cocula”.
El investigador, vicepresidente de la División de Fuegos y Explosiones de PT&C/LWG Forensic Consulting Services, con 28 años de experiencia profesional, dijo que existía “evidencia suficiente, incluso observable físicamente, para concluir que existió un evento de fuego controlado de grandes dimensiones” en aquel lugar.
Dijo también que había evidencia de que al menos 17 seres humanos adultos fueron quemados ahí, y concluyó que los expertos podían establecer la hipótesis “sobre las condiciones, cantidad de combustible, tiempo y circunstancias necesarias para la quema masiva de 43 cuerpos, tal y como se indicó en las declaraciones de los detenidos”, aunque para confirmar esto haría falta efectuar aún “una prueba a gran escala”.

