La revelación de los Papeles de Panamá atrajo la atención mundial por contar con nombres de políticos, como es el caso del presidente del Congreso brasileño, Eduardo Cunha, quien a su vez es investigado por la red de corrupción de Petrobras.
De acuerdo con datos publicados este martes, Cunha, enemigo del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff y uno de los principales promotores del juicio político, tiene una cuenta offshore bajo el nombre de Penbur Holdings. Asimismo, la Fiscalía General de Brasil lo acusa de tener en su poder cinco cuentas millonarias e ilegales en Suiza.
Debido a las acusaciones el funcionario presentó un comunicado donde niega la existencia de todas las cuentas, incluso cuando la Fiscalía divulgó los documentos donde aparece su firma.
“Cunha desmiente, con vehemencia, estas informaciones (…) y desafía a cualquiera a probar que tiene relación con una compañía offshore”, señala Cunha en el texto.
En los Papeles de Panamá también aparecen los nombres de siete funcionarios, la mayoría del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), formación a la que pertenece Cunha y el vicepresidente Michel Temer, y que además recientemente rompió relación con el gobierno de Rousseff.
Por el contrario, el partido de Lula y Dilma, el de los Trabajadores (PT) no está involucrado en el que se ha calificado como la mayor filtración de información en la historia.
El caso de las filtraciones de cuentas de paraísos fiscales también incluye 57 nombres relacionados directamente con Petrobras, sin embargo, aún se desconoce si son legales o no.
En Brasil no es ilegal abrir una cuenta en un paraíso fiscal, pero es necesario declararla a Hacienda.
Dicho escándalo aparece cuando el país está sumido en una crisis que atenta contra su estabilidad, donde la presidenta atraviesa un proceso para su destitución y aún no se resuelve la situación del expresidente Lula sobre su integración al gobierno actual.
(Con información de El País)
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