El 30 de marzo publicamos aquí que el titular de Sagarpa, José Calzada Rovirosa, fue el primer funcionario del gabinete presidencial en presentar se declaración fiscal, patrimonial y de intereses #3de3, la iniciativa del Imco, Transparencia Mexicana y otros patrocinadores sociales que quieren transformarla en ley. Hoy todavía es el único.
Hablamos con el funcionario por teléfono luego de la publicación, entre los temas conversados resaltó que él le comentó al Presidente Enrique Peña Nieto su intención y no obtuvo ningún comentario opuesto, menos una prohibición. Se entiende que con la trascendencia que tendría que Calzada le entrara al #3de3 había que tocar base.
Se especula que Peña Nieto habló con su equipo de trabajo antes de su gira a Europa, y que en Los Pinos habría dado un regaño genérico, un “aquí decido yo”, no se equivoquen, pregunten si tienen dudas, todo según, sin destinatario en particular.
Luego filtran que el destinatario fue uno de los presidenciables, quizá el más discreto de los que se mencionan, José Calzada. ¿El motivo? Su adhesión a la iniciativa #3de3, es decir, a la transparencia. Falso. El exgobernador de Querétaro avisó, quien lo hace no traiciona, quien atiende la exigencia ciudadana por abrir cartas y cuentas, no falla.
El banderazo de salida para la sucesión presidencial que dio Peña Nieto al decir “quien no se mueve no sale en la foto”, hay que actualizarlo, hay que sumarle a la búsqueda de reflectores, entrevistas y eventos, las acciones que denoten sensibilidad, congruencia y realismo, a los políticos que sueñen con la silla grande, además de ganas, tendrán que echarle imaginación, para figurar deben asumir riesgos. Y no, no los regañan por eso.
Drogas a debate. Abrir las puertas al uso medicinal y terapéutico de derivados del cannabis representa un avance. México en las Naciones Unidas y el pronunciamiento del Presidente Peña, marcan el inicio de un viaje sin retorno, este Gobierno federal, los locales y los que vengan, ya no podrán voltearse a mirar a otro lado con tal de no asumir el desgaste natural, que cualquier debate sustantivo implica.
La postura mexicana empata con la mayoría de los foros y debates que aquí se han celebrado. Como en cualquier asunto rico en opciones, las posiciones más extremas no quedan satisfechas, pero se trata de centrar el proceso en lo posible, no en lo imposible.
El debate apenas comienza y hoy por hoy, nadie sabe si una legalización parcial, específica o un control mayor sobre producción y comercialización con fines lúdicos de la mariguana en México, podrá incidir para frenar la violencia por el narcotráfico, si los muertos de aquí serán menos, mientras las ganancias económicas se van para otros en otras latitudes.
La postura por lo que implica, es de celebrarse.
Este artículo fue publicado en La Razón el 20 de Abril de 2016, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página
